Jessica Scarpa, madre de dos pequeños gemelos de tres años y medio, está luchando contra un difícil diagnóstico de cáncer de páncreas. Tras someterse a un complejo procedimiento quirúrgico que duró doce horas y completar doce ciclos de quimioterapia, la enfermedad continúa su avance. Jessica ha puesto sus esperanzas en el daraxonrasib, un nuevo tratamiento que podría brindarle la oportunidad de pasar más tiempo con sus hijos. Su historia refleja la difícil batalla que enfrentan muchas familias ante enfermedades sembradas de incertidumbre. Fuente: Leggo
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