El artículo 20 de la Ley 35/2006 del IRPF regula la reducción por obtención de rendimientos del trabajo, un mecanismo que rebaja la base sobre la que tributan asalariados y pensionistas con ingresos moderados. Desde el 1 de enero de 2023, la reducción máxima asciende a 7.302 euros para quienes tienen un rendimiento neto de hasta 14.852 euros. Al sumar esta reducción, los gastos deducibles y el mínimo personal, los contribuyentes con sueldos bajos acaban pagando poco o nada de cuota.
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