En las pequeñas y medianas empresas de Cartagena una de las estafas más habituales se presenta como un mensaje de correo muy cuidado, aparentemente enviado por el proveedor habitual, que informa de un cambio de cuenta bancaria para el próximo pago. Cuando el mensaje no se contrasta, la empresa envía el dinero a una cuenta controlada por los delincuentes y el proveedor legítimo queda sin cobrar. Este tipo de fraude no necesita malware; basta con que el atacante haya conseguido acceso a la cuenta de correo del proveedor o haya creado un dominio muy parecido al real. Por eso, contar con un correo corporativo bajo dominio propio es fundamental: permite gestionar quién tiene acceso, revocar cuentas de forma inmediata y aplicar cifrado de extremo a extremo cuando el servicio lo permite. Además, la configuración de los registros técnicos SPF, DKIM y DMARC en el DNS del dominio ayuda a que los servidores receptores verifiquen la autenticidad del mensaje, reduzcan el riesgo de suplantación y notifiquen al titular del dominio los fallos. Sin embargo, estos mecanismos no evitan que un atacante utilice una cuenta comprometida del propio proveedor. La recomendación práctica es sencilla: cualquier solicitud de cambio de datos bancarios debe confirmarse siempre por teléfono, usando un número ya conocido de antemano, y revisarse detenidamente la dirección completa del remitente. La comunidad autónoma de Murcia está impartiendo talleres de ciberseguridad este otoño en varios municipios, incluido Cartagena, donde se muestra este caso como ejemplo práctico. Adoptar estas medidas protege no solo el dinero, sino también el cumplimiento de la normativa de protección de datos (RGPD) y la reputación de la empresa. Fuente: Cartagena Actualidad #ciberseguridad #pymes #fraude #correo #CartagenaActualidad
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