La invasión rusa en Ucrania deja una profunda crisis de salud mental que va mucho más allá de las zonas de combate. Un estudio publicado en la revista científica European Journal of Psychotraumatology señala que el 31,2% de los civiles encuestados presenta criterios compatibles con trastorno de estrés posttraumático (TEPT) o TEPT complejo. La investigación, elaborada por un equipo internacional que incluye al King's College de Londres y la Kyiv School of Economics, se basa en entrevistas a más de 2.500 adultos en territorios bajo control del gobierno ucraniano. Los datos reflejan la dureza de la exposición al trauma: más del 70% de los participantes ha sufrido bombardeos cerca de casa y el 65% ha presenciado destrucciones materiales. Además, las cifras familiares son alarmantes, con más de la mitad de los encuestados con seres queridos en el frente, familiares desaparecidos o desplazados, y un 45,3% que ha sufrido la muerte o heridas de allegados a causa del conflicto. Este panorama se suma al impacto acumulado de años de inestabilidad desde el inicio de los combates en el Donbàs y Crimea en 2014. Organizaciones como la Organización Mundial de la Salut (OMS) ya habían advertido previamente sobre altos índices de ansiedad y depresión en la población. Sin embargo, persisten las barreras para acceder a ayuda profesional, ya que solo una minoría ha recurrido a especialistas. Los expertos advierten que la reconstrucción del país no solo requerirá levantar infraestructuras físicas, sino también sanar las graves cicatrices emocionales de millones de personas. Fuente: ElNacional.cat #Ucrania #SaludMental #Guerra #Actualidad #Internacional
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