En Pagosa Springs, Colorado, el invierno complica de forma notable el cultivo de verduras debido a las bajas temperaturas y las constantes heladas que acortan la temporada al aire libre. Sin embargo, junto al río San Juan, tres domos geodésicos demuestran que es posible mantener las plantas creciendo incluso en los meses más fríos. El proyecto aprovecha el calor geotérmico de la localidad, famosa por sus aguas termales, haciendo circular agua caliente por tuberías para mantener una temperatura adecuada en el interior. La iniciativa está dirigida por la organización sin fines de lucro Geothermal Greenhouse Partnership y se sustenta principalmente en el trabajo de voluntarios. El primer domo, inaugurado en 2016, funciona como espacio educativo para enseñar a grupos escolares prácticas de cultivo sostenible. El segundo alberga un huerto comunitario donde los vecinos cultivan tomates, zanahorias, hierbas aromáticas y flores, apoyados por un estanque con peces koi que estabiliza el ambiente. El tercer domo se centra en la innovación agrícola mediante sistemas de acuaponía, técnicas sin tierra y la reutilización del agua. Además del sistema geotérmico, las estructuras están diseñadas para maximizar la energía solar y conservar el calor ante las bajadas bruscas del exterior. Parte de las cosechas obtenidas se destina a bancos de alimentos locales y despensas comunitarias, mientras que otros productos se comercializan en el mercado de agricultores y restaurantes de la zona. Aunque este modelo depende de la disponibilidad de recursos termales específicos y requiere tareas de mantenimiento periódico, ofrece una alternativa prometedora frente a los invernaderos tradicionales dependientes de combustibles fósiles. Fuente: Ecoportal #campo-y-agro #geotermia #innovacion #agricultura #sostenibilidad
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