El gobierno español ha aprobado un paquete de ayudas dotado con treinta millones de euros y nuevas medidas de seguridad en respuesta a la tragedia ferroviaria de Toledo, que ha costado la vida a sesenta y nueve personas. Mientras el Ejecutivo de Pedro Sánchez afronta las consecuencias políticas y una campaña electoral complicada, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha dejado en el aire un posible corte en el tramo del AVE entre Barcelona y Madrid, aunque ha matizado que no se plantea por motivos de seguridad y comprende la postura contraria del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Puente también ha descartado que la liberalización ferroviaria sea el origen del problema y ha respondido a las peticiones de dimisión de la oposición criticando a Alberto Núñez Feijóo. Las medidas económicas incluyen un sistema de anticipos con indemnizaciones que contemplan más de setenta mil euros por fallecimiento, además de la creación de oficinas de atención integral y un plan extraordinario para reforzar la seguridad ferroviaria con innovación tecnológica y nuevos protocolos. Fuente: Nació Digital
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