El Gobierno español ha endurecido la normativa sobre Zonas de Bajas Emisiones al exigir que los municipios implementen sanciones reales para los infractores. Esta medida, que elimina los periodos de gracia, busca que las restricciones de acceso y circulación de vehículos contaminantes se apliquen de forma efectiva. Las administraciones locales, especialmente aquellas con una población superior a 50.000 habitantes, deberán demostrar documentalmente el funcionamiento de los controles y la aplicación de las sanciones conforme a la ley de tráfico. La reforma tiene como objetivo reducir la contaminación del aire y mejorar la salud de los ciudadanos, asegurando que las Zonas de Bajas Emisiones cumplan su función. En esta nueva etapa, cualquier incumplimiento tendrá consecuencias. Fuente: Mallorca Confidencial
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