En un impactante caso de maltrato familiar, una madre ha sido acusada de someter a su hija de solo 11 años a constantes insultos y humillaciones, llamándola 'gorda' y presionándola a perder peso. La menor, forzada a llevar una panciera, ha soportado un sufrimiento emocional severo. La denuncia ha puesto al descubierto la necesidad de abordar y detener este tipo de abusos en el entorno familiar. La protección de los menores es una responsabilidad ineludible y es crucial sensibilizar a la sociedad sobre el impacto del bullying familiar. Fuente: Leggo
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