El cierre de las clínicas Vivanta ha dejado a muchos pacientes en una situación crítica. Núria Fabregó, una de las afectadas, ha pagado 19.000 euros por un tratamiento dental que ahora está incompleto, con doce tornillos en su boca pero sin coronas. Alrededor de 104 personas se han visto perjudicadas, muchas enterándose de la situación solo tras acudir a sus citas. Sin respuestas de la clínica, la angustia emocional y la incertidumbre sobre su salud se han apoderado de los afectados. Núria ha comenzado a crear una plataforma para unir fuerzas y buscar soluciones a esta compleja situación. Mientras tanto, debe hacer frente a una deuda y a la frustración de no poder completar su tratamiento dental. Su historia es un reflejo del impacto que la quiebra de Vivanta ha tenido en su vida y en la de muchos. #ClínicaDental #SaludBucal #PacientesAfectados #Vivanta #Ibiza #DerechosDelConsumidor Fuente: Nou Diari
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