Los episodios de violencia en Barcelona en el contexto de disturbios callejeros reflejan un problema recurrente que afecta a la convivencia. Aunque en la última convocatoria el accionar policial fue decisivo y el número de altercados disminuyó, el hecho de que más de la mitad de los detenidos fueran menores resuena con preocupación. Esta situación exige una respuesta clara: modificar la ley del menor, hacer responsables a los padres por las acciones de sus hijos y endurecer las penas para quienes encubren su identidad durante actos vandálicos. La visión de una sociedad donde la violencia se legitima como forma de protesta es inaceptable. Es esencial garantizar la seguridad de comerciantes, vecinos y proteger nuestros bienes públicos. Por ello, se debe aplicar todo el peso de la ley para combatir esta 'purria' que atenta contra el orden social. #Barcelona #Disturbios #Seguridad #LeyDelMenor #Protesta
Ver más en News Today