El Puerto de Alicante ha puesto en marcha su primera regulación para convertirse en banco de pruebas de nuevas tecnologías. Elaborada en conjunto con la Universidad de Alicante, esta ordenanza establece un entorno controlado donde empresas y startups podrán evaluar la operatividad de sus innovaciones. Destacan que un comité de riesgos revisará cada propuesta para asegurar las condiciones necesarias de seguridad y cumplimiento. Esta iniciativa no solo impulsa la innovación, sino que también podría significar un avance significativo en la sostenibilidad y competitividad del puerto. Las condiciones incluyen el pago de tasas por uso del suelo y la necesidad de contar con seguros que cubran posibles daños, lo que reflejará la seriedad y preparación del entorno para pruebas reales. El puerto se posiciona así como un pionero en el sistema portuario español, ofreciendo un espacio único para el desarrollo tecnológico.
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