ESK y Salhaketa han puesto en tela de juicio un protocolo de atención en los hospitales de Osakidetza que afecta a las madres reclusas y a sus bebés, separándolos en diferentes unidades. Este protocolo, que data de marzo, considera a los recién nacidos como un 'problema social', lo que ha llevado a las organizaciones a exigir su anulación. La crítica radica en que las madres deben pedir permiso para interactuar con sus hijos, sumando estrés a una situación ya difícil de por sí. Según ESK y Salhaketa, esto supone un tratamiento inhumano, generando más sufrimiento en un entorno de privación de libertad. Ambas entidades han solicitado formalmente cambios para que las madres y sus bebés puedan permanecer juntos durante la estancia hospitalaria, como sucede en otras áreas de Osakidetza. Si el protocolo no se revisa, advierten que acudirán a los tribunales para defender los derechos de las madres y sus hijos. La situación subraya la necesidad de revisar y adaptar normativas que prioricen el bienestar y los derechos de los más vulnerables. #DerechosHumanos #SaludInfantil #JusticiaSocial #HalaBedi
Ver más en News Today