La asociación impulsará rutas interpretativas, campañas de sensibilización y actividades divulgativas para acercar los valores naturales de este enclave asturiano a la ciudadanía. Una de las primeras propuestas será una charla-taller sobre cetáceos el próximo 17 de noviembre. Conocer la naturaleza es el primer paso para protegerla. Con esta filosofía, la asociación Iberozoa se ha sumado a una iniciativa de apadrinamiento del entorno de Cabo de Peñas, en Asturias, promovida por SEO/BirdLife, con el objetivo de dar a conocer la biodiversidad de este espacio natural y fomentar la implicación ciudadana en su conservación. El proyecto contempla la organización de diferentes actividades de educación ambiental, entre ellas rutas interpretativas, campañas de sensibilización y charlas divulgativas sobre las especies y los ecosistemas que caracterizan este enclave de la costa cantábrica. Así lo ha explicado Celia García, integrante de Iberozoa , en una entrevista en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM), en la que ha destacado la importancia de acercar el conocimiento científico a la sociedad para generar una mayor conciencia sobre la necesidad de proteger los espacios naturales. «No se trata solamente de disfrutar de un espacio natural, sino también de conocerlo mejor, entender qué valores tiene y qué podemos hacer para contribuir a protegerlo», ha señalado García, que considera Cabo de Peñas un lugar especialmente interesante por sus acantilados, su paisaje costero, su biodiversidad y su conexión directa con el mar Cantábrico. Una de las primeras actividades vinculadas a este proyecto será una charla-taller sobre cetáceos prevista para el próximo 17 de noviembre. La propuesta permitirá descubrir qué especies habitan las aguas del Cantábrico, cómo se comportan estos mamíferos marinos y cuáles son las principales amenazas a las que se enfrentan. Desde Iberozoa consideran que los cetáceos son un excelente punto de partida para explicar la importancia de conservar los ecosistemas marinos. Aunque muchas personas asocian las ballenas y los delfines con lugares lejanos o con las imágenes de los documentales, lo cierto es que las aguas del Cantábrico forman parte del hábitat de numerosas especies. Entre ellas se encuentran el delfín común, el delfín listado, el delfín mular y el calderón común . También pueden observarse especies de mayor tamaño, como el rorcual común y el rorcual aliblanco , además de otras más vinculadas a aguas oceánicas profundas, como el zifio de Cuvier . La presencia de unas u otras depende de factores como la profundidad, la disponibilidad de alimento, la época del año y las condiciones oceanográficas. Por ello, Celia García recuerda que no todas las especies se observan con la misma frecuencia y que avistar cetáceos desde la costa no está garantizado. La actividad también servirá para explicar algunas de las características más sorprendentes de estos animales. Los cetáceos son mamíferos completamente adaptados a la vida acuática, pero, a diferencia de los peces, respiran mediante pulmones y necesitan salir a la superficie para tomar aire. Además, son de sangre caliente y tienen crías vivas. Este grupo se divide en dos grandes familias: los misticetos, que incluyen a las ballenas con barbas y se alimentan filtrando el alimento del agua, y los odontocetos, que tienen dientes y entre los que encontramos delfines, orcas y cachalotes. Otra de sus particularidades es su capacidad para comunicarse y orientarse mediante sonidos. En el caso de los odontocetos, además, destaca la ecolocalización, un sistema que les permite detectar objetos y localizar presas mediante la emisión de sonidos y el análisis de los ecos que regresan. Son conocimientos que ayudan a comprender mejor el funcionamiento del medio marino y la importancia de mantener unas condiciones ambientales adecuadas para la supervivencia de estas especies. A pesar de su extraordinaria adaptación al medio acuático, los cetáceos no están a salvo de las consecuencias de la ac
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