La reforma elimina las limitaciones permanentes al tráfico y las supedita a que cinco de las ocho estaciones de medición superen los umbrales de dióxido de nitrógeno durante dos horas consecutivas. El Ayuntamiento de Zaragoza modificará la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) para que las restricciones al tráfico estén vinculadas a la calidad del aire y no se apliquen de forma permanente. Es el acuerdo alcanzado entre el PP y Vox, presentado este miércoles por la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, y la portavoz de Vox en el Consistorio, Eva Torres. La principal novedad es que las limitaciones de acceso, circulación y estacionamiento que pueden dar lugar a sanciones solo se activarían cuando se produzcan episodios de contaminación que superen los umbrales establecidos en el nuevo protocolo municipal. Para ello, será necesario que al menos cinco de las ocho estaciones de la red de vigilancia de la calidad del aire superen simultáneamente los valores de referencia de dióxido de nitrógeno (NO₂) durante dos horas consecutivas. El nuevo protocolo establece dos condiciones que deberán cumplirse al mismo tiempo para activar las restricciones. La primera es espacial: cinco de las ocho estaciones municipales de medición tendrán que superar los umbrales de dióxido de nitrógeno fijados para cada una de ellas. La segunda es temporal: esa superación deberá mantenerse durante dos horas consecutivas. El sistema se basará exclusivamente en los datos de la red municipal de vigilancia de la calidad del aire y tomará como referencia las concentraciones horarias de dióxido de nitrógeno, uno de los principales contaminantes asociados al tráfico urbano. La portavoz de Vox, Eva Torres, ha defendido que, tras meses de negociaciones sobre el que era uno de los escollos para sacar adelante el presupuesto de 2026, la reforma permitirá eliminar lo que considera una discriminación de los ciudadanos por motivos económicos. Según ha señalado, el nuevo modelo "elimina la discriminación de los ciudadanos por motivos económicos y evita que las personas más vulnerables sufran sanciones por no poder sustituir sus vehículos". Torres ha insistido en que la ZBE "dejará de aplicar restricciones permanentes y pasará a estar vinculada de forma directa a la medición real de la calidad del aire". En este sentido, ha calificado el resultado del acuerdo como una zona de bajas emisiones "inactiva, inoperativa" mientras no se den las circunstancias excepcionales previstas en el protocolo. La portavoz de Vox también ha explicado que habrá entre seis y ocho tramos de calles específicas por los que se podrá transitar libremente. Según su argumentación, serán recorridos muy cortos y el límite permitido será de 15 minutos, por lo que considera "prácticamente imposible" superarlo. "Esto permite a los conductores circular con total tranquilidad y sin temor a ser multados" , ha asegurado. Torres ha mostrado su satisfacción por el acuerdo después de meses de trabajo: "Es una gran satisfacción" . Además, ha señalado que, si se activa la zona por un episodio de contaminación, los conductores recibirán información a través de paneles luminosos instalados en los accesos y de los canales digitales municipales. Precisamente, el Ayuntamiento prevé instalar paneles informativos en los accesos a la Zona de Bajas Emisiones. Estos dispositivos complementarán la señalización fija y estarán conectados al sistema municipal de control del tráfico y a la red de vigilancia de la calidad del aire. Su función será informar en tiempo real de la activación o desactivación de las restricciones. El acuerdo entre PP y Vox todavía debe completar su recorrido administrativo. Una vez que el proyecto sea aprobado por el Gobierno de Zaragoza, se abrirá un periodo de información pública y audiencia de 30 días naturales para que ciudadanos, entidades y colectivos puedan presentar alegaciones y sugerencias. Paralelamente, los grupos políticos municipales podrán formular sus
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