A 1 de enero de 2025, 5,72 millones de personas vivían en 6.807 municipios de hasta 5.000 habitantes. EE Arte Hay pueblos en Españaa en los que una cita con el médico empieza mucho antes de entrar en la consulta. Empieza al mirar el horario del autobús, comprobar si hay uno de vuelta o llamar a un vecino para pedirle que te lleve. En una aldea, el viaje puede ser para ver al médico de familia . En un pueblo de varios miles de habitantes, con centro de salud, puede empezar el día en que ese médico te deriva al especialista y toca ir al hospital . Cambian el destino y la distancia, pero la pregunta es la misma: cómo llegas y cómo vuelves si eres una persona mayor y no puedes conducir. La España vaciada es, desde hace tiempo, un drama que se extiende en una España cada vez más poblada pero cuyos habitantes se concentran en unos núcleos determinados. Abarca también cabeceras de comarca que prestan servicios a los pueblos de alrededor y cuyos vecinos tienen que desplazarse para acceder a otros. El estado de las carreteras, las conexiones de autobús o la cobertura de internet, siguen condicionanando el acceso a la sanidad, la educación y el empleo de muchas personas en pleno siglo XXI. España se acerca a los 50 millones de habitantes y es cierto que parte de sus municipios pequeños ha vuelto a ganar población. En los de menor densidad, sin embargo, hay más de cuatro mayores de 64 años por cada menor de 16. Para muchos vecinos, la posibilidad de seguir viviendo en su pueblo se juega el día en que dejan de poder coger el coche o cuando los hijos, que abandonaron el nido, deben empezar a estar pendientes de sus padres. España alcanzó los 49.801.559 habitantes el 1 de julio de 2026. El último dato trimestral del INE muestra un país que sigue creciendo. Sin embargo, el mapa municipal de la estrategia contra la despoblación revela otra realidad . Lo cierto es que casi cuatro de cada diez municipios tienen menos de ocho habitantes por kilómetro cuadrado y en más de 400 no vive nadie menor de 16 años. El crecimiento nacional y la falta de relevo conviven. Y obligan a preguntarse qué significa vivir en un lugar donde ir al médico, retirar efectivo o acudir a clase puede exigir un desplazamiento a otro municipio. La España vaciada afronta esa desigualdad mientras una parte del medio rural vuelve a ganar población. Los municipios que tenían hasta 5.000 habitantes en 2018 sumaron más de 150.000 vecinos en los siete años siguientes, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Es decir, más del 40% ganó habitantes . Sin embargo, detrás de este saldo hay situaciones bien distintas. Pueblos que reciben hogares de capitales próximas frente a otros; y otros, lejos de los principales ejes de empleo, que pierden población en edad de trabajar. La escala del problema obliga a mirar más allá de las capitales de provincia. A 1 de enero de 2025, 5,72 millones de personas vivían en 6.807 municipios de hasta 5.000 habitantes . Son el 83,7% de los municipios, ocupan el 71% de la superficie y reúnen al 11,6% de la población. Pedro Sánchez prometió en su investidura de noviembre de 2023 garantizar por ley que todos los municipios tuvieran acceso a los servicios públicos básicos a menos de media hora. Puso dos ejemplos: un centro de salud y un cajero. Casi tres años después, esa garantía legal sigue pendiente . En junio de 2026, la Comisión de Despoblación del Senado todavía instaba al Gobierno a asegurar ese acceso. En julio, el Consejo de Ministros aprobó una estrategia que volvió a fijar los 30 minutos como objetivo. Al cierre de 2024, último dato del Banco de España, 2.638 municipios seguían sin acceso presencial a servicios bancarios. En los municipios que en 2018 tenían hasta 5.000 vecinos, el saldo migratorio acumulado entre 2018 y 2024 rondó las 440.000 personas. La cifra habla de la diferencia entre llegadas y salidas, tanto dentro de España como desde y hacia el extranjero. El aumento efectivo de población, de más de 150.000
También lo cubren: El Español - Home.
Ver más en News Today