Lote de almacenamiento de automóviles. iStock La comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles -por una amplia mayoría de 48 votos a favor, 30 en contra y dos abstenciones- derogar la prohibición total de los coches de combustión en la UE desde 2035 (que se aprobó la pasada legislatura), lo que permitirá que los fabricantes de automóviles sigan produciendo indefinidamente un número limitado de coches de gasolina o diésel y de híbridos. El fin del veto a los vehículos de combustión ha sido posible gracias a un acuerdo entre los tres grupos políticos de la 'gran coalición' que sostiene a Ursula von der Leyen en la Eurocámara: populares, socialistas y liberales. En contra han votado tanto los dos principales grupos de derecha radical -Conservadores y Reformistas Europeos y Patriotas por Europa- como los Verdes y la izquierda radical. Los socialistas europeos se han desmarcado así de la postura que ha defendido hasta ahora el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez escribió a la presidenta de la Comisión en diciembre del año pasado para reclamarle que mantuviera la prohibición al motor de combustión porque " el mercado ya identifica a los vehículos electrificados como la opción más eficiente y competitiva ". "Por lo tanto, rechazamos que los vehículos de combustión u otras tecnologías sin viabilidad demostrada puedan seguir comercializándose más allá de 2035", afirmaba la misiva de Sánchez. Von der Leyen desoyó la petición del presidente del Gobierno y presentó pocos días después una propuesta legislativa para revertir la prohibición, que ahora ha recibido el respaldo de la comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara. En la votación de este miércoles, los dos eurodiputados del PSOE que forman parte de la comisión de Medio Ambiente, César Luena y Javi López , no han participado. En concreto, el Parlamento Europeo ha aprobado rebajar del 100% al 87,5% el objetivo de reducción de las emisiones de CO2 de la flota para 2035 . Los fabricantes tendrían que compensar parte de la diferencia (7,5%) mediante créditos por el uso de acero de bajas emisiones de carbono fabricado en la UE, hasta alcanzar una meta del 95%. Para las furgonetas, el objetivo para 2035 baja del 100% al 80%. " Nos opusimos a la prohibición de los motores de combustión desde el primer momento y hoy hemos conseguido reunir la mayoría necesaria para acabar con ella. El PPE ha logrado aglutinar al centro político europeo en torno a un objetivo claro: respaldar a nuestra industria automovilística, proteger los empleos europeos y dar a los fabricantes libertad para desarrollar las mejores tecnologías", ha declarado el eurodiputado popular italiano Max Salini. "Este acuerdo devuelve a los fabricantes europeos las riendas de la situación y les da libertad para reducir las emisiones mediante la innovación , en lugar de someterse a dogmas políticos", ha añadido Salini, ponente de la Eurocámara para esta legislación. La posición de la comisión de Medio Ambiente todavía debe ser ratificada por el pleno en diciembre, aunque el pacto entre populares, socialistas y liberales garantiza que saldrá adelante. El texto definitivo deberá negociarse entre el Parlamento Europeo y los Gobiernos de los Veintisiete, que todavía no han fijado su posición. Sin embargo, Alemania y Francia, hasta ahora enfrentadas en este debate, acaban de alcanzar una solución de compromiso que podría sumar a una mayoría de Estados miembros y dejar aislado al Gobierno de Sánchez . El presidente francés, Emmanuel Macron , que al igual que Sánchez defendía mantener la prohibición de los motores de combustión a partir de 2035, ha aceptado respaldar la exigencia de Friedrich Merz de levantar el veto. A cambio, el canciller alemán se ha comprometido a apoyar los requisitos de Made in Europe para las ayudas públicas al automóvil que reclama París. Los fabricantes europeos pierden su mina de oro en China y afrontan la ofensiva de las marcas asiáticas en casa Los mecánicos coinciden: para qu
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