Cuando la electrificación no basta: el papel del hidrógeno renovable

Fuente: El Plural · economia · nacional, España

Cuando la electrificación no basta: el papel del hidrógeno renovable

Abrir un grifo, llenar un vaso de agua o contemplar la lluvia son gestos tan cotidianos que rara vez invitan a pensar en las múltiples posibilidades de este recurso. Sin embargo, el agua también puede desempeñar un papel importante en la transición energética . Gracias a la tecnología y al uso de electricidad procedente de fuentes renovables, es posible obtener hidrógeno, un elemento que puede ayudar a reducir las emisiones de algunas de las actividades más difíciles de descarbonizar. El hidrógeno verde se presenta así como una alternativa para determinados procesos industriales y medios de transporte que todavía dependen en gran medida de los combustibles fósiles. Sin embargo, su funcionamiento sigue siendo desconocido para buena parte de la población, especialmente en lo que respecta a cómo se produce y por qué despierta tanto interés. Pero ¿qué es exactamente? ¿Cómo se produce? ¿Y por qué el hidrógeno renovable concentra tanta atención por parte de empresas, gobiernos e instituciones? Aunque el término es cada vez más conocido, su funcionamiento sigue siendo una incógnita para buena parte de la sociedad. La energía del sol y del viento no solo puede utilizarse para generar electricidad, también puede transformarse, almacenarse y aprovecharse de otras formas, incluso en actividades donde el uso directo de electricidad resulta más complejo. Ahí es precisamente donde entra en juego el hidrógeno renovable . Una de sus principales ventajas es que permite almacenar y transportar la energía generada previamente a partir de fuentes renovables. Por eso se considera un  vector energético : actúa como un vehículo que hace posible utilizar esa energía en otros momentos o lugares. Aunque está presente en elementos tan cotidianos como el agua, para obtenerlo es necesario separarlo de otras sustancias mediante procesos específicos. Y es su forma de producción lo que marca la diferencia. Durante décadas, el hidrógeno se ha obtenido principalmente a partir de combustibles fósiles mediante procesos que generan emisiones de dióxido de carbono (CO₂). Sin embargo, cuando se utiliza electricidad procedente de fuentes renovables, como la solar o la eólica, para separar el hidrógeno del agua, se obtiene hidrógeno renovable. Este proceso, conocido como electrólisis, permite producir hidrógeno sin generar emisiones directas de CO₂ y aprovechar la energía renovable en aplicaciones donde la electrificación directa resulta más difícil. Aunque pueda parecer un procedimiento complejo, la idea que hay detrás de la producción de hidrógeno renovable es relativamente sencilla y consiste en utilizar electricidad para separar el agua en los elementos que la componen, hidrógeno y oxígeno . El agua está formada por moléculas que contienen dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, representados mediante la conocida fórmula H₂O. Para separar estos elementos se emplea un proceso denominado electrólisis , que tiene lugar en un dispositivo llamado electrolizador . Este dispositivo funciona como una máquina que utiliza electricidad para descomponer el agua en dos gases diferentes. En su interior, la corriente eléctrica provoca las reacciones necesarias para separar el hidrógeno del oxígeno. El hidrógeno obtenido puede recogerse y prepararse para su almacenamiento , transporte o utilización posterior, mientras que el oxígeno constituye el otro producto del proceso. La clave para que el hidrógeno producido sea considerado verde está en el origen de l

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