Las bajas temperaturas tienen siempre la misma consecuencia en la piel: una sensación más seca, tirante y falta de hidratación. Por eso, en los meses de otoño e invierno es tan importante complementar la rutina con gestos que no solo aporten confort a la piel, sino que también la mantengan suave de manera prolongada. Y sí hay una crema que cumple con creces estos objetivos; se podría decir que la Nivea de bote azul se lleva la palma. Su fórmula untuosa y precio asequible han hecho de este cosmético uno de los imprescindibles invernales en los baños españoles durante más de un siglo. Pero, más allá de la hidratación diaria, ¿qué papel puede tener esta crema cuando buscamos una piel más suave mediante la exfoliación ? Desde CLARA hemos hablado con la Dra. Amira Chehade, directora médica de NOVO Clinic , que nos aclara cómo combinar ambos cuidados: "La crema por sí sola no exfolia: su papel es complementar el cuidado posterior". Eso sí, la manera de utilizarla importa, especialmente si estás pensando en seguir una de las tendencias más virales en redes: mezclarla con café molido para preparar un exfoliante casero. ¿Qué aporta la Nivea de lata azul después de exfoliar? Si lo que buscas es mejorar el tacto de la piel, conviene empezar por distinguir qué aporta cada paso de la rutina. La exfoliación ayuda a retirar las células muertas, mientras que una hidratación posterior permite complementar ese cuidado. Aquí es donde la clásica crema de lata azul es todo un caramelito. "La crema Nivea del bote azul es conocida por su capacidad emoliente y por ayudar a mantener la piel hidratada y flexible ", explica la experta. Dentro de una rutina, "puede ser una buena aliada para aportar confort y suavidad, especialmente en zonas que tienden a resecarse, como los codos, las rodillas o las piernas ". Es decir, su interés está en ese cuidado posterior que ayuda a que la piel se sienta más confortable. "Mientras que la exfoliación ayuda a retirar las células muertas acumuladas en la superficie de la piel, una crema rica en emolientes contribuye a mejorar su tacto y a reducir la sensación de sequedad". Al combinar ambos gestos de manera adecuada, "el resultado puede ser una piel con una textura más agradable y un aspecto más uniforme". ¿Es buena idea mezclar la Nivea azul con café molido? Puede que hayas visto este truco casero en redes sociales: añadir café molido a una crema como la Nivea para preparar un exfoliante corporal. "Mi recomendación es ser prudentes con las mezclas caseras y priorizar la salud de la barrera cutánea", señala Amira. Aunque el café tenga una textura granulada —lo que se busca a la hora de exfoliar—, eso no significa que resulte adecuado para todas las pieles. Según explica la doctora, "el café molido tiene una textura granulada que puede ejercer una acción exfoliante mecánica, pero el tamaño y la irregularidad de sus partículas pueden generar fricción excesiva, sobre todo si frotamos con fuerza o sobre una piel sensible". Tampoco añadir una crema rica como la de bote azul resuelve necesariamente ese problema. "Aunque mezclarlo con una crema pueda hacer que la aplicación resulte más untuosa, no garantiza que la exfoliación sea suave ni que se reduzca el riesgo de irritación ", advierte Chehade. Su recomendación es utilizar cada producto para la función para la que está formulado: "Prefiero recomendar productos exfoliantes formulados específicamente para la piel, con partículas adecuadas o ingredientes exfoliantes bien dosificados, y utilizar después una crema hidratante como Nivea del bote azul para aportar emoliencia y confort". ¿En qué pieles y zonas del cuerpo utilizar la Nivea de manera segura? "La crema Nivea del bote azul puede resultar interesante para zonas corporales que necesitan un extra de nutrición, como los codos, las rodillas, los talones o las piernas, especialmente cuando presentan sequedad", explica la directora médica de NOVO Clinic. Eso sí, según el tipo de piel las recomendaciones cambian. " En pieles secas puede ser una buena opción para complementar la hidratación después de la exfoliación ". En el caso de pieles sensibles, "es preferible extremar las precauciones y evitar los exfoliantes físicos agresivos" Y para quienes tienen tendencia acneica: "Conviene tener cuidado con su aplicación en zonas propensas a los brotes, ya que su textura rica puede no resultar adecuada para todas las personas". Cómo exfoliar la piel en casa de manera correcta Cuando queremos eliminar esa sensación de aspereza , puede resultar tentador repetir la exfoliación con frecuencia. Sin embargo, la doctora nos recuerda que: " No necesitamos frotar mucho ni notar la piel tirante para conseguir una textura más suave ; de hecho, esa sensación puede ser una señal de que hemos eliminado parte de los lípidos que ayudan a protegerla". Para incorporar este gesto a la rutina corporal, estas son sus recomendaciones: Ajusta la frecuencia a tu piel. "Como orientación general, una exfoliación corporal suave una vez por semana puede ser suficiente para muchas personas, ajustándola según la respuesta de la piel". Evita frotar con fuerza. La experta aconseja utilizar "un exfoliante suave y adecuado para cada zona". Respeta las zonas irritadas. No exfolies sobre heridas o irritación y suspende la práctica si aparecen "escozor persistente, enrojecimiento o molestias". Completa el cuidado con hidratación. "Después, aplicaría una crema hidratante como Nivea del bote azul si la piel la tolera bien", explica. Cuida la piel también entre exfoliaciones. La doctora insiste en prestar atención a "la hidratación diaria y a la protección solar en las zonas expuestas". Si ya has empezado a notar la piel más seca que de costumbre , más que buscar una transformación inmediata a base de sobreexfoliar, la clave está en observar qué necesita la piel y cómo responde. Como concluye Chehade: "Mi consejo es entender la exfoliación como un gesto de cuidado, no como una forma de trabajar la piel de manera intensiva".
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