El tribunal ha concluido que el servicio de emergencias del SAS erró en su diagnóstico y no aconsejó una evaluación detallada a la paciente. La joven había presentado síntomas de asfixia y dolores costales, y había acudido a Urgencias tres veces en apenas una semana antes de sufrir la parada cardiorrespiratoria en su domicilio. Fuente: La Vanguardia
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