En el lateral izquierdo del Turtle Beach Command Series MC7 , en el lugar donde suele descansar el pulgar, hay una pantalla táctil en color de 2,25 pulgadas . Es el rasgo que distingue a este ratón inalámbrico para diestros de Turtle Beach, una marca famosa sobre todo por sus auriculares gaming, que lo plantea como un centro de control para jugar, retransmitir y trabajar con un único periférico. Desde ese panel puedes cambiar los DPI (la sensibilidad del cursor), saltas de un perfil a otro, lanzas macros, abres aplicaciones y manejas OBS , el programa con el que muchos streamers emiten sus partidas. En la práctica, silenciar el micrófono o cambiar de escena en pleno directo de Twitch queda al alcance del pulgar, sin buscar dónde cabe una botonera extra junto al teclado. El ratón guarda cinco perfiles en su memoria interna y cuenta con 11 botones programables que suman hasta 33 funciones . Así puedes tener uno con tus macros de World of Warcraft, otro con las escenas del directo y un tercero con los atajos que usas al editar audio o vídeo, cada uno con sus propios controles en la pantalla. Bajo la carcasa trabaja el sensor óptico Owl-Eye , que va de 50 a 30.000 DPI , sigue movimientos de hasta 750 IPS (pulgadas por segundo) y soporta aceleraciones de 70 g . Y, ojo, porque es compatible con las superficies de cristal. Ese máximo queda muy por encima de lo que usa la mayoría, así que lo importante es que el seguimiento sea constante. La frecuencia de sondeo llega a los 8.000 Hz . Dicho de otro modo, el MC7 le cuenta al ordenador dónde está cada 0,125 milisegundos , y la marca asegura que responde hasta ocho veces más rápido que un ratón estándar. Se aprecia sobre todo en un shooter competitivo con un monitor de alta frecuencia, pero muy poco si únicamente lo usas para navegar. Para conectarlo tienes tres opciones, el modo inalámbrico de 2,4 GHz con su transmisor USB para jugar con la menor latencia, el Bluetooth para el portátil y el cable USB de toda la vida. Los interruptores ópticos Titan detectan cada clic mediante luz y tienen una vida útil confirmada de 150 millones de pulsaciones , con un debounce ajustable (el margen que evita que un clic se registre dos veces). La rueda Adaptive 4D añade, además, unos clics laterales para el desplazamiento horizontal. La alimentación corre a cargo de dos baterías de 1.000 mAh que se cambian en caliente, es decir, sin apagar el ratón. Mientras una está dentro, la otra se recarga en la base incluida, de modo que la sesión de juego no tiene por qué parar. Turtle Beach lo llama sistema de energía 24/7, un planteamiento que SteelSeries también ha adoptado en sus últimos ratones. Durante las pruebas, cada batería ha llegado hasta las 10 horas con todo al máximo y hasta las 15 horas con la iluminación RGB apagada. La cifra depende del uso de la pantalla, la frecuencia de sondeo y la conexión. Todo esto tiene su peso, literalmente. Con 135 gramos y unas medidas de 127,66x85,33x45,87 mm , el MC7 se aleja de los ratones ultraligeros de competición y se siente más estable en un RPG, un juego de estrategia o, por qué no, durante una jornada de trabajo. Hay que decir que lleva unos días aprender a apoyar el pulgar sin rozar la pantalla y dedicarle un rato a Swarm II , el programa con el que se configura todo. La compatibilidad oficial, por ahora, se limita a Windows 10 y 11 .
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