La antigua fábrica Coromina, ubicada en Zorrozaurre , se prepara para iniciar una nueva etapa como un centro de emprendimiento e innovación. Este histórico inmueble industrial, diseñado en 1923 por el arquitecto Manuel María Smith, dejará atrás su pasado fabril para convertirse en un espacio que fomentará la creación de empresas. El proyecto, impulsado por Kategora, tiene como objetivo transformar uno de los edificios más emblemáticos del pasado industrial de Bilbao en un punto de encuentro para emprendedores y profesionales. Las obras ya han comenzado y se espera que el nuevo espacio esté operativo a finales de 2027. La iniciativa ha recibido la aprobación definitiva del Ayuntamiento de Bilbao , que ha dado luz verde al Estudio de Detalle del inmueble, catalogado con un nivel C de protección patrimonial. La antigua fábrica acogerá una plataforma independiente orientada a impulsar nuevas startups tecnológicas. Según explican desde Kategora, «la idea es acercar a empresas consolidadas y nuevos emprendedores para compartir conocimiento, experiencia y oportunidades de negocio». Este enfoque busca facilitar la creación de proyectos empresariales que respondan a necesidades concretas del mercado. El nuevo centro también será sede de encuentros profesionales, foros sectoriales y sesiones de networking. Su distribución incluirá zonas de trabajo para equipos que desarrollen soluciones a retos empresariales, salas de reuniones y espacios comunes. Destaca un txoko con capacidad para medio centenar de personas, así como una planta abierta con vistas a la ría y una terraza. Kepa Apraiz, CEO y fundador de Kategora, subraya que el objetivo es que el talento emprendedor y la inversión se encuentren para dar lugar a nuevas empresas. La rehabilitación arquitectónica está a cargo del estudio bilbaíno BeAr, que se compromete a conservar la identidad industrial del inmueble mientras lo adapta a nuevos usos. Iñigo Berasategui, fundador y director del estudio, señala que «trabajamos con las huellas que ha dejado su pasado industrial para que se convierta en un lugar donde surjan nuevas empresas». Al estar catalogado como edificio protegido, la renovación deberá respetar los elementos protegidos del edificio, incluyendo su fachada. Con más de un siglo de historia, el edificio ha albergado diversas empresas desde su inauguración. La primera fue Coromina Industrial, cuya actividad se extendió durante seis décadas hasta su cierre tras las inundaciones de 1983. Posteriormente, las instalaciones fueron ocupadas por compañías como Arburos Metálicos y Cadenas Vicinay. Tras la marcha de esta última empresa, el inmueble quedó progresivamente abandonado y deteriorándose. Ahora su recuperación se suma al proceso transformador de Zorrozaurre hacia un modelo vinculado al conocimiento y la innovación empresarial. Soy Ismael Buendía, director de Comunicación con más de 20 años de experiencia en reputación corporativa, gestión de crisis y estrategia digital. He liderado equipos en multinacionales y agencias, asesorado a directivos y diseñado estrategias de alto impacto. Me motiva la transparencia, la innovación y la comunicación como ventaja competitiva.
También lo cubren: El Periodico De Bilbao, RSS de noticias de portada (España).
🔗 Leer la noticia completa en RSS de noticias de ultima-hora (España)
Ver más en News Today