Un Citroën BX de 1983 ha sido descubierto en un granero, donde ha estado almacenado durante casi cuatro décadas. Este automóvil, que solo ha recorrido 76.000 kilómetros, perteneció a un ingeniero de la Royal Air Force británica que contribuyó al icónico proyecto Thrust 2, conocido por alcanzar velocidades superiores a 1.000 km/h. El dueño guardó el vehículo con la intención de dejarlo como herencia para sus hijas. Sin embargo, después de cinco años de uso, lo aparcó en 1988 y nunca volvió a circularlo, lo que ha resultado en daños significativos por la humedad y la corrosión. A pesar de que el motor no arranca, los recuerdos de la familia sobre los viajes en el BX son imborrables. Este hallazgo resalta tanto la pasión por los coches clásicos como las historias que los rodean. El Citroën BX es considerado un modelo emblemático de la marca, que ayudó a revitalizar su imagen en un tiempo crítico. La familia ahora espera que un aficionado lo restaure, manteniendo viva la historia de este singular vehículo. #CochesAbandonados #CitroenBX #Thrust2 #HistoriaAutomovilística #AutoBild
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