Pedro Sánchez ha aprovechado la clausura de la Cumbre Iberoamericana para intentar pasar página de la crisis política y judicial que vuelve a cercar al PSOE. Tras una cumbre que Moncloa ha tratado de convertir en escaparate internacional para apartar el foco de los problemas internos, el presidente ha comparecido ante los medios con apenas cuatro turnos de preguntas , de los que solo uno ha abordado asuntos de política nacional. Y eso en una jornada marcada por nuevos registros y detenciones en la investigación sobre los presuntos amaños de obra pública vinculados a la trama Koldo. Preguntado por la operación de la UCO y, en particular, por la detención de Cristian Corvillo , a quien los investigadores sitúan como su chófer, Sánchez ha optado por cortar cualquier vínculo con los arrestados. "Ninguna de esas personas tiene nada que ver conmigo", ha zanjado el presidente. Una afirmación que llega después de que fuentes gubernamentales hayan negado tajantemente que Corvillo haya trabajado como conductor del jefe del Ejecutivo. "Nunca lo ha sido" , sostienen. Esas mismas fuentes aseguran conocer "con cara, nombre y apellido" a todos y cada uno de los chóferes de Sánchez desde que asumió la Secretaría General del PSOE, tanto los conductores del partido como los agentes de Policía que desempeñan actualmente esa función. Insisten en que Corvillo nunca ha formado parte de ese equipo ni ha ejercido como conductor del presidente. Sin embargo, el propio Sánchez le agradeció públicamente su "trabajo silencioso" durante un mitin celebrado en 2017, cuando pugnaba por recuperar el liderazgo del PSOE. El presidente también ha intentado restar trascendencia a la investigación judicial. "No he podido conocer los detalles de esta investigación, pero sí parece que no es nada nuevo, que es un caso que ya lleva siendo investigado por parte de la Justicia unos cuantos años", ha afirmado. Mientras tanto, desde las filas socialistas han comenzado a cuestionar la actuación judicial. Patxi López ha llegado a asegurar que no es "casualidad" que la Justicia se implique ahora tras el accidente ferroviario de Urda. Sánchez ha asegurado que existe "total colaboración con la justicia" , aunque acto seguido ha cambiado el foco y ha exigido explicaciones al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, por las acusaciones vertidas por Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos. En paralelo, fuentes socialistas aseguran que el partido está estudiando emprender acciones legales contra el Partido Popular .
También lo cubren: Libertad Digital - Portada.
Ver más en News Today