La gasolina cara y el menor crecimiento de las remesas obligan a los guatemaltecos a recortar gastos y priorizar sus necesidades básicas. El consumidor guatemalteco tiene menos poder adquisitivo en 2026. Después de un 2025 favorable, aumentos en la gasolina, encarecimiento de alimentos y desaceleración de las remesas limitaron la capacidad de compra. Aunque la liquidez ofrece alivio, las familias recortan gastos en recreación para cubrir sus necesidades básicas. Por qué importa. Desde enero, la inflación ha vuelto a subir por el encarecimiento de alimentos, el repunte del petróleo y efectos de El Niño, según Juan Pablo Guzmán, de Cabi Analytics. A esto, se suma el menor crecimiento de las remesas debido a las nuevas políticas estadounidenses. Hemeroteca. El poder adquisitivo de los guatemaltecos comenzó a recuperarse en 2024, después de una caída en la liquidez durante 2023. La mejoría se mantuvo durante 2025, pero perdió fuerza este año. Guzmán analiza esa evolución a partir de cuatro factores: inflación, combustibles, remesas y liquidez. Punto de fricción. Otro punto de presión fue la caída de las remesas, las cuales ya no crecen al ritmo de 2025. Guzmán atribuye la desaceleración a las restricciones migratorias en EE. UU., cambios en las ayudas públicas y el adelanto de envíos por parte de migrantes que temían ser deportados. Lo que sigue. El deterioro adquisitivo podría ser temporal, considera Guzmán. Para los años siguientes, la evolución del consumo dependerá principalmente de combustibles, alimentos y remesas. A largo plazo, el analista ve oportunidades de crecimiento en la población joven de Guatemala. Gasolina y remesas aprietan el bolsillo guatemalteco La gasolina cara y el menor crecimiento de las remesas obligan a los guatemaltecos a recortar gastos y priorizar sus necesidades básicas. El consumidor guatemalteco tiene menos poder adquisitivo en 2026. Después de un 2025 favorable, aumentos en la gasolina, encarecimiento de alimentos y desaceleración de las remesas limitaron la capacidad de compra. Aunque la liquidez ofrece alivio, las familias recortan gastos en recreación para cubrir sus necesidades básicas. Por qué importa. Desde enero, la inflación ha vuelto a subir por el encarecimiento de alimentos, el repunte del petróleo y efectos de El Niño, según Juan Pablo Guzmán, de Cabi Analytics. A esto, se suma el menor crecimiento de las remesas debido a las nuevas políticas estadounidenses. Hemeroteca. El poder adquisitivo de los guatemaltecos comenzó a recuperarse en 2024, después de una caída en la liquidez durante 2023. La mejoría se mantuvo durante 2025, pero perdió fuerza este año. Guzmán analiza esa evolución a partir de cuatro factores: inflación, combustibles, remesas y liquidez. Punto de fricción. Otro punto de presión fue la caída de las remesas, las cuales ya no crecen al ritmo de 2025. Guzmán atribuye la desaceleración a las restricciones migratorias en EE. UU., cambios en las ayudas públicas y el adelanto de envíos por parte de migrantes que temían ser deportados. Lo que sigue. El deterioro adquisitivo podría ser temporal, considera Guzmán. Para los años siguientes, la evolución del consumo dependerá principalmente de combustibles, alimentos y remesas. A largo plazo, el analista ve oportunidades de crecimiento en la población joven de Guatemala. ¿Quiere recibir notificaciones de alertas?
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