La coordinadora de la ONU para los asuntos humanitarios en Sudán, Denise Brown, alertó sobre la alarmante situación en el país, marcada por ataques sistemáticos de drones que han dañado infraestructuras de energía y combustible, vitales para el funcionamiento de los servicios de salud y de agua potable. Brown afirmó que el corte de electricidad ha interrumpido cruciales sesiones de diálisis de al menos 25 pacientes en un hospital en las cercanías de Jartum, que no cuenta con fuentes alternativas de energía. La falta de combustible ha dejado a cientos de camiones de ayuda atrapados, lo que dificulta la entrega de alimentos y atención médica a niños afectados por desnutrición severa. Además, el escaso suministro de lluvias ha provocado un desplazamiento de población en regiones como Darfur y Kordofán, en busca de alimentos. Según datos de UNICEF, las tasas de desnutrición aguda han superado los niveles de emergencia en numerosas áreas. Brown ha hecho un llamado urgente a los donantes para que proporcionen financiamiento adicional, destacando que el Programa Mundial de Alimentos se ha visto obligado a reducir el número de beneficiarios y disminuir las raciones de alimentos en Sudán, tras sufrir varios ataques a sus convoyes humanitarios en los últimos años. La situación humanitaria en el país es crítica y requiere una respuesta inmediata.
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