La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha lanzado una alerta por la presencia de Salmonella en dos lotes de kéfir de cabra de la marca La Pardina , comercializados en botellas de diferentes tamaños. El organismo recomienda a los consumidores que tengan este producto en casa que comprueben el número de lote y la fecha de caducidad y que no lo consuman si coincide con los afectados. La advertencia, publicada este miércoles 4 de noviembre de 2026, afecta a un producto elaborado en España cuya distribución inicial se ha realizado en Aragón. No obstante, las autoridades sanitarias no descartan que algunas unidades hayan llegado a otras comunidades autónomas a través de redistribuciones comerciales. La incidencia fue detectada durante los controles realizados por la propia empresa, que comunicó los resultados a las autoridades competentes. Posteriormente, el Gobierno de Aragón trasladó la información a AESAN mediante el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI). La alerta oficial de AESAN , señala dos lotes del producto denominado «Kéfir de cabra con probióticos», de la marca La Pardina , presentado en botellas blancas y conservado en refrigeración. Los datos que deben comprobar los consumidores son los siguientes: La advertencia se refiere exclusivamente a los lotes y formatos indicados en la comunicación oficial. AESAN no ha señalado otros productos de la marca ni ha ampliado la alerta a otras fechas de caducidad. Por ello, antes de desechar cualquier envase, conviene revisar la información impresa en la botella y comprobar que corresponde exactamente con alguno de los productos afectados. Según los datos facilitados por AESAN, la distribución inicial del kéfir afectado se realizó en Aragón . Sin embargo, el organismo advierte de que no pueden descartarse redistribuciones a otras comunidades autónomas. La comunicación oficial no identifica las cadenas de supermercados, establecimientos o municipios en los que se ha comercializado el producto. Tampoco confirma que existan unidades afectadas en otras regiones, por lo que no sería correcto dar por hecha su distribución fuera de Aragón. La alerta ha sido trasladada a través del SCIRI, el mecanismo que permite coordinar la información entre las autoridades sanitarias cuando se detectan alimentos que pueden representar un riesgo para los consumidores. Este tipo de comunicaciones permite identificar los productos afectados y poner en marcha las actuaciones necesarias para evitar que continúen comercializándose. La recomendación de AESAN es clara: no consumir ninguna unidad perteneciente a los lotes afectados , aunque se haya mantenido correctamente refrigerada y todavía no haya llegado su fecha de caducidad. En caso de haber ingerido el producto, las autoridades sanitarias recomiendan prestar atención a la aparición de síntomas compatibles con una infección por Salmonella. Entre las manifestaciones que recoge la agencia se encuentran principalmente la diarrea, los vómitos, la fiebre y el dolor de cabeza . Si una persona ha consumido alguno de los lotes señalados y presenta estos síntomas, debe acudir a un centro de salud. La bacteria Salmonella puede provocar una infección gastrointestinal conocida como salmonelosis. La aparición de síntomas tras consumir un alimento incluido en una alerta no confirma por sí sola el diagnóstico, que deberá valorar un profesional sanitario. AESAN dispone de información específica sobre esta incidencia y recomendaciones dirigidas a los consumidores en su página oficial. En este caso, la alerta tiene su origen en los controles de seguridad alimentaria realizados por la empresa responsable del producto. Fue la propia compañía la que detectó la incidencia y la comunicó a las autoridades sanitarias, conforme a sus obligaciones legales. Esta circunstancia resulta relevante porque la notificación no parte de una investigación sobre personas enfermas, sino de los resultados obtenidos en los
También lo cubren: Estrella Digital :: Últimas noticias.
Ver más en News Today