El Grupo Scoobic, el fabricante de vehículos eléctricos para logística urbana y última milla, ha sucumbido finalmente a los problemas financieros que arrastraba. La compañía intentó primero aprobar un plan de reestructuración de su deuda pero ha terminado solicitando el concurso voluntario en el Juzgado Mercantil 3 de Sevilla, con una oferta vinculante de venta de la unidad productiva, actualmente en funcionamiento. El grupo, que se fijó como meta salir a cotizar al Nasdaq con un valor de mil millones de euros, reprogramó el calendario para saltar primero al BME Growth con una capitalización de 250 millones de euros, un ambicioso proyecto que ha acabado en concurso de acreedores. Las sociedades del grupo en concurso son Scoobic Holding, Scoobic Med y Scoobic Urban Mobility, nombrándose administrador concursal de las mismas a PKF-Attest. El grupo no ha podido afrontar el pago del crédito ICO Covid que firmó para levantar la fábrica nueva de Utrera, cuyo presupuesto ha rondado los 20 millones de euros, según informó en su día J osé María Gómez, fundador, accionista y CEO de la compañía. Sus optimistas expectativas de ventas no se cumplieron, como fue el fallido contrato con Correos de Francia, impidiéndole cumplir con sus compromisos financieros. Con el fin de garantizar la continuidad de la actividad de la fábrica y el mantenimiento de su plantilla, el Juzgado ha abierto un plazo para que cualquier interesado presente una oferta alternativa por la unidad productiva, que concluirá el 20 de noviembre a las 15 horas. La unidad productiva incluye la fábrica de nueva construcción en Utrera, que tiene 12.565 metros cuadrados construidos sobre una parcela en propiedad de 47.245 metros cuadrados. L a planta dispone de equipamiento industrial para la fabricación a gran escala de vehículos eléctricos homologados para reparto urbano, contando con una capacidad de producir 60.000 unidades al año. Además, la unidad productiva incluye un stock de vehículos eléctricos homologados (UE) para reparto urbano, con varios modelos, y una flota en propiedad de 700 vehículos eléctri cos operativos en Europa y mercados internacionales. Uno de sus grandes activos es la propiedad industrial e intelectual, sumando una cartera internacional sobre la tecnología esencial del vehículo (Europa, EEUU y China, con PCT en tramitación), modelos de utilidad, diseños industriales y marcas registradas en mercados clave (UE, EEUU, Reino Unido). Del paquete a la venta del Grupo Scoobic destaca su posicionamiento y servicio de posventa, siendo una marca de reconocido prestigio en el sector y disponiendo de una cartera de clientes con contratos activos con grandes operadores de paquetería, logística, distribución alimentaria e industria. Entre sus marcas homologadas están Scoobic Mini, Scoobic Light y Scoobic Bio. En su cartera de clientes activos figuran empresas de primer nivel, como Amazon, Heineken, Correos o Nacex. El perímetro de la unidad productiva incluye una plantilla de 35 personas con amplios conocimientos en ingeniería, producción y comercialización de vehículos de última milla. La nave industrial tiene una carga hipotecaria, en la que el comprador podrá subrogarse o bien cancelar con la deducción del precio final. E l valor asignado de la unidad productiva, con todos los activos y líneas de negocio objeto de la transacción es de 27 millones, siendo la deuda actual del grupo de 21 millones, en su mayoría con el banco Santander, según ha podido saber este diario. La transmisión de la unidad productiva requiere en todo caso autorización judicial, para lo cual la administración concursal emitirá su informe con las ofertas recibidas por el portal especializado Gobid. El 60% de Grupo Scoobic es de la familia de José María Gómez , mientras que un 20% corresponde a Álea, el family office de Persán; el holding Nortia –del almeriense Manuel Lao–; o InnoEnergy. El 20% restante se distribuye entre otros inversores, como el empresario catalán Joan Rosell, presidente de
También lo cubren: El Almeria, Malaga Hoy.
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