El mercado emisor británico comienza a perder velocidad en las islas Canarias tras varios años de notables crecimientos, lastrado por la presión del coste de la vida sobre los presupuestos familiares en el Reino Unido. Esta situación provoca que los viajeros se muestren mucho más sensibles al precio y más exigentes en la elección de sus vacaciones. La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno canario, Jéssica de León, expuso esta preocupación en la feria World Travel Market de Londres, señalando que las ganas de viajar se mantienen, pero condicionados por una mayor comparación y ajuste de presupuestos. El avance de visitantes británicos se ha ido moderando de manera significativa, pasando de crecimientos de dos dígitos en años anteriores a previsiones mínimas para el periodo actual. Además, las aerolíneas ya acusan esta tendencia, con previsiones de capacidad aérea global a la baja para los próximos periodos y un recorte importante en las plazas programadas desde territorio británico. Pese a este escenario de cautela, el Reino Unido se mantiene como el principal mercado internacional para el archipiélago, con millones de turistas acumulados en lo que va de año y previsiones de cerrar el ejercicio con cifras millonarias en ingresos. Este nuevo contexto obliga al sector turístico regional a no dar por sentado el músculo tradicional británico, impulsando estrategias que refuercen la competitividad, apuesten por segmentos de mayor valor y diversifiquen la oferta hacia propuestas vinculadas al bienestar, el deporte y la gastronomía. Fuente: Preferente
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