La producción industrial en España experimentó un crecimiento del dos por ciento en tasa interanual, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística tras corregir los efectos estacionales y de calendario. Este incremento general de la actividad estuvo sostenido de forma muy notable por el sector energético, que registró un fuerte repunte, así como por la categoría de bienes de equipo, ambos situados como los principales motores de la evolución positiva del índice general. En la comparativa mensual, la actividad industrial también mostró un avance respecto al mes anterior, lo que sugiere una mejora a corto plazo. No obstante, los analistas y expertos económicos coinciden en señalar la necesidad de prudencia a la hora de valorar estos resultados, ya que la fortaleza del indicador global oculta diferencias muy acusadas entre las distintas ramas productivas del tejido industrial español. El aspecto más inquietante de la estadística oficial corresponde a la fabricación de bienes de consumo duradero, un segmento que agrupa productos de uso prolongado como electrodomésticos o mobiliario. Esta categoría sufrió un desplome del cinco con dos por ciento en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. Este descenso abrupto evidencia las dificultades y las dudas persistentes en torno a la demanda de este tipo de productos por parte de los hogares y los consumidores. Mientras la energía y la maquinaria industrial tiran de las cifras globales, el comportamiento negativo del consumo final muestra que la recuperación económica no llega con la misma intensidad a todos los sectores. El mantenimiento de esta tendencia dependerá de la evolución que registren las principales variables económicas en los próximos meses del año. Fuente: Negocios
Ver más en News Today