"Técnicamente no hay nada cerrado, todo está sobre la mesa ", aseguran fuentes gubernamentales, que incluso contemplan la posibilidad de que finalmente no haya ni cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo ni debates electorales a cuatro con el resto de las formaciones, entre ellas Vox y Frente Amplio. El Ejecutivo habla de "una situación de bloqueo" y trata de situar la responsabilidad del desacuerdo en el Partido Popular. Sin embargo, la fórmula que ha puesto sobre la mesa Moncloa para condicionar la celebración de estos encuentros, en los que muchos ciudadanos terminan de decidir su voto , es una negociación en bloque: o hay acuerdo para celebrar el debate a cuatro o tampoco habrá cara a cara entre Sánchez y Feijóo. Es decir, el desacuerdo sobre uno de los formatos amenaza con llevarse por delante todos los debates electorales. El PP tomó la iniciativa condicionando la celebración de los debates entre candidatos a que no se celebrarán en TVE por su "falta de imparcialidad", según explicaron, abriéndose sólo a ir al Ente público para el debate de portavoces parlamentarios y entrevistas con productoras propias. El PSOE aceptó en un primer momento el cara a cara entre Feijóo y Sánchez en Mediaset el próximo 16 de noviembre , pero exigió que el debate a cuatro fuera en RTVE. El PSOE introduce ahora una exigencia para aceptar el cara a cara entre Sánchez y Feijóo en una televisión privada y supedita su celebración a que el debate a cuatro tenga lugar en RTVE . Una condición que añade más obstáculos a una negociación que sigue encallada. De hecho, fuentes gubernamentales reconocen que las conversaciones apenas han registrado avances y admiten que "no se ha avanzado" respecto a su planteamiento inicial. La respuesta del PP fue tajante: "Nuestra propuesta es inamovible". Cabía la posibilidad, por tanto, de que hubiera de nuevo una silla vacía en el debate a cuatro, como en el 23, si Santiago Abascal aceptaba ir a TVE . El cara a cara, sin embargo, parecía ya cerrado. Fuentes de la dirección de Vox trasladaron a Libertad Digital que "Sánchez estaba enredando porque la única propuesta para un debate a cuatro el día 26 era en Atresmedia", como había propuesto el PP. De esta forma, descartaba también acudir a TVE ese día. Las condiciones impuestas por unos y otros, sumado a la dificultad de Sánchez para enfrentarse a Feijó, no garantizan que puedan acabar celebrandose. El presidente atraviesa por su peor momento político , y un enfrentamiento directo, con los tiempos tasados por igual, no como ocurre en los Plenos monográficos del Congreso, puede perjudicar aún más sus expectativas. La corrupción , los accidentes de tren, la falta de Presupuestos Generales del Estado, la vivienda, la economía o la inmigración son asuntos que juegan en su contra después de ocho años de Gobierno en los que apenas puede presentar logros para su electorado.
También lo cubren: Libertad Digital - Portada.
Ver más en News Today