Jaén Rugby perdió este fin de semana contra Rugby Alcalá por 11- 51. Los madrileños segaron todas las virtudes del equipo jiennense y les obligaron a jugar arriesgando al máximo en cada lance, ya fuera un pase, una patada o un saque de touch . Los jugadores verde oliva no entregaron el partido pese a que, ni dando su cien, consiguieron dar sensación de poder ganarlo. No se les puede poner ni un pero. El partido no se inclinó hacia el lado visitante hasta bien pasada la media hora de juego. De hecho, fueron los jiennenses los que primero rondaron la línea de marca rival, pero su buen ataque tras forzar una melé se escurrió de las últimas manos por las que tenía que pasar. Rugby Alcalá se recolocaba con la misma celeridad con la que subía a presionar y obligaba con ello a los jugadores de Jaén Rugby a mover el balón con prisa, que no es lo mismo que rapidez. La resistencia se quebró a los diez minutos con una jugada del ala abierto al que nadie pudo parar. Ensayo transformado (0-7). La ventaja se ampliaría tres minutos después con otro ensayo por el lado contrario. Ramiro Gandini había cazado i n extremis a un atacante rival, pero la jugada siguió y los de rojo posaron el balón tras la línea de ensayo jiennense (0-12). Jaén Rugby se metió en el partido con sus armas. Orden e intensidad. Tres golpes de castigo provocados, dos convertidos (6-12). El partido seguía vivo. No duró. Las indisciplinas iban sumándose del lado local y CR Alcalá ampliaba la ventaja bien transformando golpes de castigo (6-13) bien aprovechando su superioridad en el mau l tras saque lateral. Así consiguió dos ensayos casi consecutivos antes de que el colegiado Francisco Jesús Gázquez pitara el final de la primera parte (6-25). El escenario no cambió en la segunda mitad. Un ensayo transformado de Rugby Alcalá en el primer minuto amplió su ventaja en siete puntos (6-32). Lo mejor de Jaén Rugby se vio en los siguientes tres minutos. Puro rugby. Percusión, apoyos rápidos y continuidad, fases encadenadas, un golpe de castigo a favor. Un un partido jugado en pocos segundos. Un gran trabajo hasta encontrar un único resquicio en el muro alcalaíno junto al banderín. No hubo transformación (11-32). Tampoco más puntos jiennenses. Rugby Alcalá no quiso compartir ninguno de los puntos en juego y sumó los cinco suyos con un juego brillante, inabordable para un Jaén Rugby mermado por las lesiones, pero que salió del césped con la cabeza muy alta. El trofeo al mejor jugador, AOVE Xave Premium, lo recibió Ramiro Grandini por su ensayo y por sus placajes al límite. Los responsables de la firma patrocinadora Gestión Agrícola se lo entregaron. El saque de honor lo realizó Cézar Ciobeanu, propietario de CrossFit Start Time. Jugador, entrenador, preparador y hoy padre de jugador, Cézar forma parte de la familia Jaén Rugby desde hace, no años, sino décadas. Y ahora, viaje a Majadahonda. Los madrileños sólo han derrotado hasta ahora al colista. No es el momento para resucitarlos e incluirlos en la lucha por las plazas de liga de ascenso. Jaén Rugby está en el camino de conseguirlo. Este sábado puede dar otro paso adelante si gana en el Parque Deportivo Puerta de Hierro. Belarmino Álvarez será el árbitro de la contienda.
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