La psicóloga de la Asociación Lassus nos invita a reflexionar sobre la relación que mantenemos con el cambio, un fenómeno que genera ansiedad en nuestra vida cotidiana. Heráclito de Éfeso ya afirmaba que "nadie se baña dos veces en un mismo río", fenómeno que nos recuerda que todo en nuestra existencia es transitorio. Muchos aspiramos a la estabilidad, pero esta puede convertirse en un obstáculo cuando nos enfrentamos a decisiones importantes. La búsqueda de seguridad es instintiva, pero intentar controlar cada aspecto de nuestras vidas puede llevarnos a la parálisis. Para poder avanzar, es esencial incorporar flexibilidad psicológica, entendiendo que no todo está bajo nuestro control. Adoptar una postura de reevaluación constante y permitirnos experimentar con decisiones intermedias puede ser el cambio que necesitamos. La clave podría estar en probar pequeños pasos antes de realizar grandes cambios, como explorar nuevas oportunidades laborales o conocer de cerca un nuevo entorno antes de mudarnos. En definitiva, el cambio no tiene por qué ser visto como una amenaza, sino como una oportunidad para crecer y adaptarnos a nuevas circunstancias. Aprender a convivir con la incertidumbre es fundamental, y quizás lo más importante es no detener el movimiento hacia nuestros objetivos personales. #Cambio #Incertidumbre #Psicología #DiarioSanitario
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