El cronómetro

Fuente: Gaceta Nautica · sociedad · nacional, España

El cronómetro

Ya en el siglo II d.C., Ptolomeo anunciaba que, si se llevaba a bordo un reloj que siempre indicase con exactitud la hora de paso del sol por un determinado meridiano de referencia, al compararla con la hora de paso del sol por el meridiano del lugar, se podría determinar una diferencia horaria y, por ende, la diferencia en longitud respecto a ese meridiano. El gran problema es que no se disponía de la tecnología suficiente para poder construir un reloj de tal precisión, portátil y que no se viese afectado por los movimientos del buque. Por este motivo se tiende al desarrollo y utilización de tablas e instrumentos que, utilizando las distancias lunares con el sol y otros astros, permiten el cálculo de la longitud con una precisión más que aceptable. Nunca se llega a abandonar del todo la idea de utilizar un reloj para determinar la longitud, a pesar de su imprecisión. La exactitud de los relojes mejora mucho, sobre todo desde la incorporación del péndulo a su mecanismo. Pero el uso del péndulo es inútil a bordo de un barco sometido al incesante movimiento producido por el oleaje. En 1714, el Parlamento inglés establece un premio de 20.000 libras para el creador de un instrumento y procedimiento que permita determinar la longitud con un error menor a medio grado , creándose una Comisión de la Longitud. E l carpintero y relojero autodidacta John Harrison se pone manos a la obra y, durante décadas, va desarrollando relojes que presenta a la Comisión de Longitud, que no acaba de aceptarlos ni darlos por buenos. Harrison presenta su primer modelo de cronómetro marino, el H1, entre 1730 y 1735. Su tamaño era considerable y su funcionamiento se prueba durante un viaje a Lisboa, siendo una decepción. Sin embargo, en el viaje de regreso sí que puede demostrarse una cierta precisión que deja algo satisfecha a la Comisión, que adelanta a Harrison 500 libras para que siga experimentando. Once años más tarde, Harrison presenta el H2, algo más grande que el H1. El H2 tampoco cubre las expectativas y en 1758 produce el H3, que incluye importantes mejoras, entre ellas las de contar con un muelle en espiral bimetálica, que le permite funcionar a pesar de la fluctuación de la temperatura. Aún así, tampoco llega a cumplir con las especificaciones exigidas. Harrison entendió que debía centrarse en la fabricación de un reloj que fuese algo parecido a uno de bolsillo, fácilmente transportable para el marino. De esta forma presenta su revolucionario cronómetro H4, que apenas sobrepasa los 13 cms. de diámetro y 1,45 g. de peso . A bordo del HMS Depford, se le realiza una prueba en un viaje desde Portsmouth a Jamaica, en el que solo pierde 5,1 sg. La Comisión no se da por satisfecha y exige que se siga investigando. Finalmente, el H4 es nuevamente probado en un viaje a Barbados siendo sus resultados validados. A pesar de cumplir con los requisitos, la Comisión no acaba dar el premio a Harrison, que recurre al rey Jorge III , que queda entusiasmado con el funcionamiento de su último prototipo, el H5, en 1772. El H5 dispone de una compleja maquinaria hecha en oro, plata, acero y piedras preciosas. Se encarga, entonces, la producción de una serie de cronómetros para dotar a los barcos de la Marina Real que, paulatinamente durante el siglo XIX, los va incorporando a bordo. No obstante, para el cálculo de la longitud se siguen utilizando ambos sistemas: el de las distancias lunares y las tablas de José de Mendoza por una parte, y el del cronómetro y sextante por la otra. Evidentemente que, durante todo este largo período de tiempo, se producen labores de espionaje de segundos y terceros países, que también intentan el desarrollo de este tipo de cronómetros. En el Reino de España, el ilustre marino Jorge Juan queda impresionado al ver su funcionamiento en Londres y considera necesaria su incorporación a la Armada. De hecho, recomienda que relojeros españoles acudan a Inglaterra a aprender la fabricación y el mantenimiento de los mismos. Jorge Juan, que lleg

🔗 Leer la noticia completa en Gaceta Nautica

Ver más en News Today