La noche electoral de Donald Trump estuvo cargada de emociones intensas, especialmente para Susie Wiles, su jefa de personal apodada la 'dama de hielo'. A lo largo del año, Wiles fue objeto de múltiples titulares que insinuaban que su tiempo en el cargo estaba llegando a su fin. Su frustración aumentó al ver cómo Trump tomaba decisiones importantes sin consultarla, lo que intensificó las tensiones entre ambos. Aunque muchos rumores no fueron confirmados, la sensación de que su relación se deterioraba parecía real. Esta situación destaca el caldo de cultivo de desconfianza entre Trump y su equipo, donde la falta de comunicación y el poder se entrelazan, generando un ambiente de incertidumbre en el cierre de su campaña.
También lo cubren: Washington Examiner (Estados Unidos).
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