Frances Thiele, una trabajadora de apoyo a discapacitados, refleja la difícil realidad de muchos empleados esenciales en Australia, quienes se encuentran prácticamente excluidos del mercado de alquiler. En su caso, ha tenido que mudarse siete veces en los últimos 18 meses para poder encontrar un hogar asequible en Albany, una ciudad situada a 450 kilómetros de Perth. Un nuevo informe de Anglicare muestra que la inflación de alquileres ha alcanzado niveles récord, limitando las opciones de vivienda incluso para quienes tienen empleo a tiempo completo. En su última búsqueda, el alquiler más barato que pudo encontrar era de 500 dólares semanales, lo que representa la mitad de su salario semanal. Los resultados del informe revelan una situación alarmante en Western Australia donde, en las zonas más pobladas, como Great Southern y South West, hay muy pocos hogares dentro del presupuesto de los trabajadores críticos en salud y cuidado infantil. Esto no solo afecta a los inquilinos; los empresarios se ven obligados a competir con grandes empresas del sector minero y energético, que pueden ofrecer salarios mucho más altos y mejores condiciones de vivienda. Clark Smith, un pequeño empresario en Karratha, destaca que la falta de alojamiento limita su capacidad de expansión y la retención de empleados. Su situación refleja la creciente crisis de vivienda que afecta no solo a los inquilinos, sino también a la economía local, haciendo evidente que el problema de la vivienda asequible requiere soluciones urgentes. #HousingCrisis #EssentialWorkers #AffordableHousing #Australia #RentalAffordability #Source: Just In
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