La fuerza de la razón

Fuente: lavozdigital.es - RSS de noticias de ultima-hora · sociedad · nacional, España

La fuerza de la razón

Ocurre una paradoja a la hora de escribir en un medio en plena campaña electoral. Aunque intentemos, por lo general, que estas líneas no parezcan un argumentario, surge siempre la disyuntiva ética de seguir hablando de política o evadirnos de ella. Si seguimos como si ... nada ocurriera hay quien puede acusarnos de utilizar este altavoz de manera sesgada. Sin embargo, en un tiempo que exige verdad, no hablar de política sabiendo que es nuestro día a día y teniendo ideas conocidas por todos sería, en el fondo, no tratar a los ciudadanos como adultos. Por tanto, llegados a la conclusión de no parar por causa de la tensión electoral, contábamos en el último artículo que este estaría inspirado en la figura de Fátima Báñez, fallecida en el trágico accidente ferroviario de la semana pasada. Persona trascendental para la política reciente en España y que representaba una forma de entender esta, en teoría, noble actividad que, como a ella, hoy echamos demasiado de menos. Fátima encarnaba muchas de las cosas que la política española ha ido perdiendo durante estos años: rigor, solvencia e ideas claras, combinadas con amabilidad y naturalidad. Encarnaba —en palabras de Cayetana, en su definición del tipo de política que necesitamos— la «fuerza de la razón»; la de quien sabe que las ideas triunfan cuando se cimentan en argumentos. Supo que el tiempo pone las cosas en su sitio. Y es que, cuando sabes que la verdad y los datos acompañan a aquello en lo que crees, tienes contigo lo más importante a tu favor: lo esencial está de tu lado. La política de hoy necesita recuperar esa fuerza de la razón para reconstruir España: para hacerlo en sus servicios, en lo moral y también en lo institucional. La era en la que el mejor político parece ser quien aprieta más rápido el botón en X o quien consigue ser más ingenioso en TikTok debería terminar. Ha llegado la hora de volver a valorar la razón, la inteligencia y la solvencia. Y eso exige entender que la buena política no puede medirse solo en lo efímero. La buena política debe ser medida en el medio y largo plazo. Eso, a su vez, requiere serenidad y templanza, que no tienen por qué estar reñidas con la determinación. Fátima representó todo eso. Quienes en mayor o menor medida la conocimos, a quienes nos ayudó alguna vez con un simple gesto o asistiendo a un acto, como hizo con tantas personas, tenemos la obligación de guardar su memoria también de esa forma: intentando que esa manera de hacer política que ella encarnó esté más viva que nunca. Tenemos la responsabilidad de que la fuerza de la razón emerja y conduzca a España a esa reconstrucción que tanto necesita. Ojalá, en las próximas semanas, España exprese ese sentimiento que algunos llevamos dentro de manera tremendamente contundente en las urnas. Conoce Cádiz en autobús panorámico ¡Nuevas fechas! Ranking de hipotecas de noviembre de 2026: fijas desde el 2,55% TIN, mixtas y variables García Albiol: «Desokupar viviendas en 48 horas, controlar la inmigración irregular y acabar con la multirreincidencia es sentido común» Juan del Val: «Puente se ha ido enfadado y por eso filtra los mensajes con Sánchez. No quería dimitir, pero tenía que hacerlo» Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

También lo cubren: lavozdigital.es - RSS de noticias de portada.

🔗 Leer la noticia completa en lavozdigital.es - RSS de noticias de ultima-hora

Ver más en News Today