Consciente de lo saludable que es tomarse su tiempo para expresar el desconsuelo que supone madrugar, Esther Romigales, una mujer de 46 años de Lleida, se programa cada día el despertador para darse 15 minutos de margen para quejarse antes de levantarse. “Para mí, estar en la cama 15 minutos antes de levantarme quejándome de
Ver más en News Today