El dilema chino, un caballo de Troya

Fuente: El Español - Invertia · sociedad · nacional, España

El dilema chino, un caballo de Troya

Un soldado noruego con un sueldo escaso (menos escaso que el de nuestros soldados, eso sí), se enamora del precio de un coche chino que parece igual que cualquier coche europeo con el que habría soñado. Tan contento con su coche nuevo se va a trabajar a su cuartel, circula por él, llega a barreras donde hay que meter códigos, y sigue circulando. Tiempo después la inteligencia noruega se dio cuenta de que esos mismos vehículos estaban grabando todo lo que tenían en su entorno. Esto más o menos contaba una noticia reciente de Yolanda Rodríguez en este mismo medio. Es bueno traerlo a colación porque el gobierno que salga de las urnas el 29 de noviembre tendrá que tomar una decisión geoestratégica muy relevante: qué hacer con los chinos, o más bien, qué hacer con la presencia china que el actual gobierno ha promovido de manera entusiasta en nuestro país. En esa decisión hay cuestiones clave para las Fuerzas Armadas, porque implica seguir de espaldas a EEUU (no se puede estar en misa y repicando) o recuperar el puente transatlántico con lo que de aporte de material muy necesario supone. Dos cuestiones ejemplifican de manera muy clara la diatriba a la que se enfrentará el próximo gobierno con el asunto chino. La primera, una cuestión que pasó relativamente desapercibida tras los titulares del “Schengen militar” en el documento clave de la movilidad militar. El gobierno que salga de las urnas el 29 de noviembre tendrá que tomar una decisión geoestratégica muy relevante: qué hacer con los chinos. En ese documento de la Comisión Europea, esta advertía del riesgo de “foreign ownership or control of strategic dual-use infrastructure”, es decir, la propiedad extranjera o el control de las infraestructuras estratégicas de doble uso como los puertos. Cuando esa línea de acción de la Comisión Europea se ponga en marcha, y teniendo en cuenta que no consideran extranjero a un europeo, habrá que tomar decisiones sobre la titularidad de puertos como el de Tarragona y Bilbao, actualmente en manos chinas. Y el otro, la fábrica de la estatal china SAIC frente a la base de Ferrol. El riesgo de espionaje de esa infraestructura frente a un lugar clave para la Armada es tan alto que esta podría tomar la decisión de sacar de allí los barcos más modernos de nuestra flota. En la decisión pesarán dos elementos: el aporte económico y laboral a la zona o la preservación de secretos militares y de sistemas fundamentales para nuestra Armada. Habrá que tomar decisiones sobre la titularidad de puertos como el de Tarragona y Bilbao, actualmente en manos chinas. En España suele ganar lo primero, pero conviene mirar al espejo de lo programado por SAIC en la frontera México- Estados Unidos y en Darwin (Australia) y analizar los riesgos que implica esa fábrica en la entrada de la ría de Ferrol. En el fondo de la cuestión y la diatriba que se plantea a nivel nacional y regional (la Xunta mira por el empleo, como es lógico) no hay otra cosa que la falta de un discurso claro en el que ponga la seguridad nacional por encima de cualquier otra cuestión. El problema chino es exactamente este. Las bicocas que nos ofrecen las empresas del gigante asiático pueden costarnos muy caras a medio plazo , y el sector del automóvil es el caballo de Troya. *** Diego Mazón, director general The Grey Disfruta de la experiencia completa. Suscríbete para escuchar todos nuestros artículos y acceder a los resúmenes clave de la actualidad.

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