María de la O Lejárraga, escritora española: «Las personas más felices no son las que necesitan exhibir su vida y el aplauso de los demás, sino las que disfrutan produciendo»

Fuente: The Objective · sociedad · nacional, España

María de la O Lejárraga, escritora española: «Las personas más felices no son las que necesitan exhibir su vida y el aplauso de los demás, sino las que disfrutan produciendo»

En una sociedad en la que parece que todo merece ser mostrado, desde los pequeños logros cotidianos hasta los grandes éxitos profesionales, encontrar satisfacción en lo que hacemos sin necesidad de recibir reconocimiento se ha convertido en una forma de entender la felicidad. Compartir las experiencias puede resultar gratificante, pero cuando la aprobación ajena se transforma en una necesidad, corremos el riesgo de dejar de disfrutar del propio camino. Una reflexión que ya defendía la escritora española María de la O Lejárraga con una frase que sigue teniendo mucho sentido en la actualidad: «Para mí el encanto está en producir. La exhibición personal me molesta». La autora invita a cambiar el foco de atención, dejando de lado la necesidad de demostrar constantemente lo que hacemos para recuperar el placer de crear, trabajar y construir algo que tenga valor para nosotros mismos . Desde esta perspectiva, el verdadero éxito no consiste necesariamente en acumular reconocimientos, recibir felicitaciones o conseguir que los demás admiren nuestra vida, sino en encontrar satisfacción en aquello a lo que dedicamos nuestro tiempo. La reflexión de Lejárraga plantea una diferencia importante entre trabajar para conseguir la aprobación de los demás y hacerlo porque encontramos un sentido personal en esa actividad. Cuando la motivación depende exclusivamente de los resultados visibles, cualquier logro puede quedarse corto si no llega acompañado del reconocimiento esperado. En cambio, cuando disfrutamos del proceso, el valor de lo que hacemos no depende tanto de la opinión externa. Esta manera de entender la vida también permite relativizar la importancia de las comparaciones. No todas las personas tienen las mismas aspiraciones ni necesitan alcanzar los mismos objetivos para sentirse realizadas. Hay quienes encuentran satisfacción en escribir, otras en aprender una habilidad, desarrollar un proyecto personal o simplemente mejorar cada día en aquello que les apasiona. Lo importante es que exista una motivación propia, que no esté condicionada permanentemente por las expectativas ajenas. La trayectoria de la propia Lejárraga aporta, además, una dimensión interesante a esta reflexión. Fue una escritora, dramaturga, maestra y activista feminista que desarrolló una importante producción literaria, aunque muchas de sus obras aparecieron firmadas con el nombre de su marido, Gregorio Martínez Sierra. Su figura fue recuperada posteriormente para reconocer su verdadera aportación a la literatura española, tal y como recuerda el Instituto Cervantes en su biografía dedicada a la autora. Esta idea tiene una explicación desde la psicología. Y es que, los investigadores Edward L. Deci y Richard M. Ryan, referentes de la teoría de la autodeterminación, estudiaron la importancia de la motivación intrínseca, aquella que nace del interés, la satisfacción y el disfrute que produce una actividad por sí misma, sin depender de recompensa s externas. En sus investigaciones, publicadas en la revista American Psychologist en el año 2000, ambos psicólogos explican que la autonomía y la sensación de competencia son necesidades fundamentales para el bienestar y el desarrollo personal. Cuando una persona siente que actúa por decisión propia y encuentra satisfacción en lo que hace, aumenta su motivación y su implicación Aplicado a la vida cotidiana, esto significa que no necesitamos convertir cada experiencia en una oportunidad para demostrar algo a los demás . Podemos disfrutar de un proyecto aunque nadie lo conozca, sentirnos orgullosos de un trabajo sin esperar felicitaciones o dedicar tiempo a una afición sin necesidad de obtener resultados extraordinarios. La reflexión de María de la O Lejárraga también permite cuestionar una costumbre muy extendida: medir el valor de nuestra vida en función de lo que los demás pueden ver. Las redes sociales han multiplicado las posibilidades de compartir experiencias, pero también pueden alimentar la sensación de que necesitamos en

También lo cubren: El Liberal.

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