El cabello se prepara para un cambio de rumbo este otoño-invierno 2026/2027. Después de varias temporadas dominadas por las melenas extremadamente lisas y los acabados minimalistas, el volumen, la textura y el movimiento recuperan protagonismo. Los rizos XXL, los cortes clásicos reinventados, los tonos cálidos y los recogidos pulidos se posicionan como algunas de las apuestas más destacadas de los próximos meses. La nueva temporada capilar busca un equilibrio entre naturalidad y sofisticación. Se imponen las melenas con personalidad, los colores llenos de matices y los peinados capaces de transformar un look sin necesidad de grandes cambios. Diego Laínz, creativo de peluquería, señala las claves para entender estas tendencias y llevarlas a la práctica. Los rizos vuelven a ocupar un lugar protagonista. Las melenas largas, con volumen desde la raíz y movimiento natural, se convierten en una de las grandes apuestas del otoño-invierno. La tendencia deja atrás la obsesión por controlar cada mechón y apuesta por potenciar la textura propia del cabello. La clave está en conseguir rizos definidos, pero sin perder elasticidad ni movimiento. Se buscan melenas con cuerpo, dimensión y un acabado saludable, alejadas de los peinados excesivamente rígidos. «Estamos dejando atrás esa búsqueda del cabello extremadamente lacio y pulido para dar paso a melenas con más movimiento, volumen y textura, que transmiten una imagen mucho más natural y saludable», explica Diego Laínz. Para conseguir este efecto, es importante trabajar la textura desde la raíz y apostar por acabados flexibles que permitan mantener el volumen sin apelmazar el cabello. Los cortes de siempre regresan, pero con una nueva interpretación. Las melenas estructuradas evolucionan hacia versiones más desenfadadas, con capas y acabados que permiten transformar el peinado dependiendo de la ocasión. La versatilidad se convierte en la principal protagonista. Un mismo corte puede ofrecer una imagen sofisticada con un acabado más definido o adquirir un aire informal cuando se trabaja con más movimiento y textura. La tendencia también pone el foco en la naturalidad. Se buscan cabellos con apariencia saludable, fuerza y vitalidad, sin necesidad de recurrir a peinados demasiado elaborados. La clave está en encontrar un corte que favorezca las facciones y permita jugar con diferentes estilos en el día a día. La coloración también experimenta un cambio esta temporada. Los tonos fríos dejan espacio a una paleta mucho más cálida, sofisticada y rica en matices. El castaño chocolate y el espresso se posicionan entre los grandes favoritos, mientras que los tonos caramelo y toffee aportan luminosidad y profundidad. Para quienes prefieren las melenas claras, los rubios vainilla y beige cremoso serán algunas de las opciones más demandadas. También ganan terreno los cobrizos canela, el auburn y los reflejos cereza oscura, perfectos para quienes buscan un cambio con más personalidad. Más allá del tono elegido, la tendencia apuesta por colores multidimensionales, con reflejos que aportan luz y movimiento sin crear contrastes demasiado marcados. Técnicas como el balayage, las babylights y la tonalización personalizada permiten conseguir resultados más naturales y adaptados a cada tipo de cabello. Además, mantener la intensidad del color durante los meses de frío requiere prestar atención al cuidado capilar. La recomendación profesional es renovar la tonalización cada seis u ocho semanas y adaptar la rutina de hidratación a las necesidades de cada melena. Frente al protagonismo del volumen y las texturas naturales, los recogidos pulidos siguen reclamando su espacio. Los peinados de acabado definido, los moños estructurados y el efecto mojado continúan siendo algunas de las opciones más elegantes de la temporada. Son propuestas que funcionan tanto para ocasiones especiales como para elevar un estilismo cotidiano. La clave está en conseguir un acabado limpio, controlar el encrespamiento y mantener la estruct
También lo cubren: El Liberal.
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