El clima de tensión en el sector del ferrocarril continúa elevándose tras el trágico accidente de Urda y la crisis abierta en la gestión de la red pública. El Sindicato de Circulación Ferroviario ha convocado dos jornadas de huelga en Adif para los días 17 y 19 de noviembre. Los trabajadores reclaman más personal en los centros de control y cambios en normas técnicas de seguridad. La huelga podría afectar a la circulación de trenes de diferentes operadores. La iniciativa de estas dos nuevas jornadas parte de forma específica del Sindicato de Circulación Ferroviario, la organización representativa de los profesionales encargados de regular el paso de los convoyes por las vías de todo el país. Las reivindicaciones del colectivo apuntan directamente al corazón operativo del sistema y se concentran en dos ejes clave, la plantilla y la seguridad integral. Entre sus principales reclamos, el sindicato exige la cobertura inmediata de plazas en los Centros de Regulación de Circulación (CRC) y puestos de mando, aliviando la sobrecarga de trabajo y la falta de rodaje del personal, así como cambios profundos en las normativas y protocolos de seguridad que rigen el tráfico ferroviario para evitar que la presión operativa prevalezca sobre la prevención de riesgos. Dado que el personal de circulación es el responsable directo de gestionar las agujas, señales y permisos de paso de toda la infraestructura que administra Adif, la huelga de este colectivo tiene un alcance transversal: puede alterar la circulación de los trenes de cualquier operador (Renfe, Ouigo e Iryo) que utilice la red nacional. El conflicto laboral ha tenido un inmediato impacto en la esfera política. En medio de la creciente marejada de críticas hacia la gestión del Ministerio de Transportes, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha intervenido en el debate para exigir una remodelación completa del modelo ferroviario estatal. Díaz ha instado a 'reconstruir el sistema ferroviario' con el fin de garantizar que 'sea 100% público' y se gestione de manera que 'ponga por delante la seguridad de las personas' sobre cualquier criterio de rentabilidad u optimización de costes. Por el momento, los viajeros continúan a la espera de que el Ministerio de Transportes formalice el decreto de servicios mínimos para garantizar la movilidad básica, lo que permitirá conocer el desglose pormenorizado de las frecuencias suprimidas en las líneas de Alta Velocidad, Larga Distancia, Media Distancia y Cercanías. A partir de esa concreción, tanto Renfe como el resto de los operadores privados deberán detallar sus políticas de cambios y devoluciones, ofreciendo a los usuarios afectados alternativas de reubicación sin coste, modificaciones de fecha o el reembolso íntegro de sus billetes.
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