Es, probablemente, el gran dilema de nuestra generación . « ¿Me compro la TCL C7L en 75 pulgadas o mejor la C8L en 65? » seguramente sea la pregunta que más me hacen este mes . Y eso evoca al eterno debate de inmersión vs calidad de imagen así que me he dicho…¡vamos a hacer una noticia para explicárselo a todo el mundo! He elegido estos dos televisores SQD-MiniLED porque son dos de las mejores opciones calidad-precio de este año y son dos gamas altas TOP como demuestran las reviews que les hicimos . En cualquier caso, ambas pertenecen al ecosistema Mini LED de la marca china y comparten la plataforma Google TV con compatibilidad total de formatos (Dolby Vision, HDR10+ y sonido inmersivo), pero su planteamiento práctico en el salón es totalmente opuesto. Vamos a analizar a fondo las diferencias técnicas, la ergonomía de espacio y el comportamiento real de imagen para ayudarte a tomar la decisión de compra correcta. Recuerda, todo se reduce a inmersión vs calidad . El que me siga y lleve tiempo leyendo AVPasión, sabrá de sobra que a mi entender siempre priorizo bajar un escalón en gama pero subirlo en tamaño y es que para mi incluso los 40 grados de visión recomendados por THX se me quedan cortos a la hora de hablar de CINE con mayúsculas . Pero bueno, al margen de mis preferencias, lo cierto es que al menos si que os recomendaría dar el salto a 75 pulgadas si quieres disfrutar mínimamente de la experiencia cinematográfica en tu salón. En distancias de visionado que oscilen entre los 2,5 y los 3,5 metros , la superficie de un panel de 75 pulgadas (que ronda los 165 centímetros de ancho) llena por completo la visión periférica del espectador. Esto se traduce en que la sensación de estar «dentro» de la película, de un videojuego de mundo abierto o de un partido de fútbol a plena luz del día se multiplica exponencialmente en comparación con cualquier pantalla más pequeña. La TCL C7L cuenta con la novena generación de retroiluminación SQD-Mini LED (Super Quantum Dot) combinada con un panel HVA de alto contraste nativo . A nivel de nits, hablamos de más de 2000 nits para este modelo por lo que, aunque la C8L sea superior, sigue ofreciendo un rendimiento muy superior al de cualquier LED tradicional del mercado. Además, cuenta con un sistema de atenuación local ( Full Array Local Dimming ) bestial de 1352 zonas en 75 pulgadas con los que consigue un enorme contraste nativo y una imagen descomunal. Aunque la calidad de imagen siga siendo descomunalmente bueno , uno no puede dejar de pensar en «¿ Y si …?» y claro es que la C8L es un escalón superior , ofreciendo 2040 zonas en 65″ , por lo que el número de zonas por píxel es mucho mayor, además de que es capaz de alcanzar cotas de brillo mucho mayores . ¿Merece la pena? pues vamos a verlo. En el otro lado tenemos la propuesta para aquel que quiere una mejor integración del salón en la estética del salón y por ello opta por una diagonal más pequeña de 65 pulgadas y a cambio obtener una calidad de imagen mejor . Con esta opción, el televisor se integra de manera mucho más armónica en salones convencionales, reduciendo la presencia invasiva del chasis y encajando sin problemas en muebles estándar o soportes de pared sin que el televisor se coma el salón. Por si no lo sabías, la C8L nos da un 80% de su calidad a 4 veces menor precio , sin exagerar, algo que pudisteis comprobar en nuestra review pormenorizada . ¿Lo más destacable de esta unidad? su excelentísima gestión del local dimming gracias a su altísimo número de zonas -especialmente por el precio que ofrece-. Y es que estamos ante un televisor FALD -o Full Array Local Dimming -, con lo que el televisor puede controlar la luz de los píxeles de dichas zonas. A mayor número de zonas, mejor controla la luz y menos contaminación lumínica encontramos. Pues bien, en 65 pulgadas TCL ofrece 2040 zonas , un número impresionante si tenemos en cuenta el excelente algoritmo de atenuación local que ofrece . Pero si en algo ha mejora
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