El rol del Estado en la gestión y recuperación de desastres compromete a las autoridades en la misión de brindar respuestas rápidas y eficientes a las problemáticas que azotan a las comunidades tras estos acontecimientos. Sin embargo, un nuevo relevamiento difundido por la organización The Conversation U.S. estimó el debilitamiento del apoyo federal ofrecido a los estados que solicitaron la ayuda en caso de desastres a la FEMA, desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca. Comunidades de todo el mundo sufren el impacto de fenómenos meteorológicos extremos , como inundaciones, sequías, tormentas tropicales y de nieve, entre otros. En EE. UU., son frecuentes los tornados y huracanes : en marzo de este año, cuatro tornados golpearon el suroeste de Michigan, considerados «los desastres naturales más mortíferos que sufrió el estado en décadas». Los condados de Cass, St. Joseph, Branch y Calhoun sufrieron las consecuencias del paso de los tornados de Union City, Three Rivers, Edwardsburg y de Clarendon Township, que dañaron paisajes naturales, viviendas e infraestructura eléctrica. En este escenario, la gobernadora Gretchen Whitmer solicitó asistencia a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) , que cuenta con fondos disponibles para atender estos casos. Pero la FEMA denegó la solicitud y reiteró su determinación ante la apelación presentada por el gobierno estatal. Daniel P. Aldrich, colaborador de The Conversation U.S. y profesor titular de Resiliencia en la Universidad Northeastern, se sirvió de este episodio para retratar una dinámica que, según su investigación, el gobierno trumpista habría repetido en más ocasiones. «La administración Trump denegó el 26 % de las declaraciones de desastre mayor en 2025, más del doble de la tasa del año anterior y muy por encima del promedio de denegación del 15 % de las últimas décadas» , puntualizó. Asimismo, denunció que no se trata de un rechazo equitativo, sino que la administración priorizaría las solicitudes provenientes de estados republicanos . «En su segundo mandato, Trump aprobó casi el 90 % de las solicitudes de estados con mayoría republicana, mientras que aprobó solo el 23 % de las de estados con mayoría demócrata», reveló. En este complejo escenario, el reporte destacó el trabajo comunitario para resolver las problemáticas más urgentes derivadas de las catástrofes. «Las comunidades locales ahora asumen una mayor parte del costo de prepararse, responder y recuperarse de los desastres que antes de 2025» , explicó Aldrich. Como resultado de ello, la FEMA acumularía una deuda de casi US$10 mil millones en reembolsos con los gobiernos locales, cuyos esfuerzos por cubrir las demandas «ascenderían hasta el 15 % de su presupuesto anual». Por su parte, las organizaciones filantrópicas y otros grupos de ayuda también trabajan en pos de suplir las necesidades de las comunidades afectadas. Pese a su aporte destacado, el académico dejó en claro que estas entidades « no pueden reemplazar la financiación federal », aunque reconoció que favorecen la cooperación, la confianza y la acción colectiva para acelerar la recuperación. El modelo de soporte comunitario encuentra un reflejo claro en lo sucedido en Union City , Michigan. Tras el paso del tornado EF3, los propios vecinos se encargaron de ofrecer una respuesta rápida con la transformación de un local escolar en un refugio , donde también se recibieron víveres, a la vez que la organización United Way coordinó un fondo de ayuda. Por su parte, el 44,7 % de las bibliotecas públicas de todo el país funcionaron como centros de refrigeración o calefacción en épocas de temperaturas extremas durante 2025, un 8,2 % más que en 2022. «En mi opinión, las comunidades que mejor se recuperen de los próximos desastres podrían ser aquellas que mantuvieron abiertas sus bibliotecas, llenos de voluntarios sus centros cívicos y llenos de residentes sus parques», pronosticó Aldrich. Análisis de energía, clima y naturaleza en tu
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