La Unión Europea se dirige hacia un endurecimiento en la política fiscal sobre el tabaco, con Irlanda a la cabeza como presidenta rotativa del bloque. Se contempla una modernización de una directiva que tiene 15 años de antigüedad, lo que implica un paquete de propuestas que incluye el aumento de impuestos no solo sobre las tradicionales cigarrillos, sino también sobre nuevos productos como las cápsulas sin tabaco y un establecimiento de tasas mínimas para los cigarrillos electrónicos. Esta medida tiene como objetivo reducir el consumo y limitar las compras personales, que podrían bajar del actual límite de 800 a solo 200 unidades. Este cambio es parte de un esfuerzo más amplio por parte de la UE para controlar el consumo de tabaco y sus derivados, intentando adaptarse a la evolución del mercado y las nuevas tendencias de consumo. La inmediata implicación de estas decisiones es que los consumidores tendrán que hacer frente a un mayor coste al adquirir estos productos, lo que podría influir en sus hábitos de compra y en la lucha contra el tabaquismo en el continente. #impuestos #tabaco #salud #UnionEuropea #Repubblica
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