La reina Letizia ha asumido el papel de anfitriona en la agenda paralela de la cumbre iberoamericana, reuniendo en el Palacio de El Pardo a las primeras damas y consortes de los países participantes. En una jornada enfocada en la defensa de los derechos humanos y la dignidad, la reina ha inaugurado la sesión de trabajo dando la bienvenida con un femenino plural acogedor, haciendo una mención con humor a los asistentes masculinos presentes en la sala. Tras la cena de gala inaugural, la agenda de los acompañantes se ha centrado en dos problemáticas estructurales: la trata de personas con fines de explotación sexual y la inclusión de personas con discapacidad a través de la cultura. Doña Letizia ha sido tajante al condenar la explotación sexual, un delito que degrada y vulnera a las víctimas, recordando las cifras globales que sitúan a las mujeres y niñas como el porcentaje mayoritario de los afectados. Para abordar esta lacra, auspició una mesa redonda con expertas y fiscales especializadas procedentes de Paraguay, España y Bolivia. Asimismo, la jornada ha puesto el foco en la cultura inclusiva como herramienta transformadora, destacando la necesidad de cambiar la mirada hacia la discapacidad y la diversidad funcional a través de representaciones escénicas de jóvenes pacientes y compañías especializadas. Para esta cita institucional, la reina optó por un estilismo de carácter sobrio y sostenible, rescatando un traje sastre en azul pastel combinado con mocasines planos, priorizando la comodidad para ceder todo el protagonismo a los mensajes de la cumbre. Fuente: El Independiente
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