La demostración final del proyecto Fact, que se ha llevado a cabo en Riga, en Letonia, ha mostrado los resultados de las pruebas de seguridad sobre drones comerciales desarrolladas por la empresa Crosshill. Según explicó Jouni Hautamäki, CEO de Crosshill, en la entrevista que hizo con Infodefensa, la participación de la empresa se centró en las pruebas de seguridad del hardware, utilizando un entorno de ensayo ciberfísico y herramientas automatizadas para evaluar la protección de los sistemas electrónicos. A pesar de que los drones comerciales utilicen algoritmos de cifrado seguros, en el caso de los análisis de canal lateral ejecutados por Crosshill, se recuperaron las claves de cifrado utilizados por el controlador de vuelo, que se encontró vulnerable a los ataques. Después de la investigación, Crosshill modificó la implementación del algoritmo de cifrado en el microcontrolador, lo que hizo que el enfoque utilizado no fuera capaz de extraer las claves. Esta vulnerabilidad es un tema preocupante ya que los drones comerciales suelen tener una seguridad cibernética limitada, lo que los vuelve fácilmente hackeados.
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