El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España ha experimentado un aumento notable del 66% desde 2018, pero esta subida ha generado debates sobre sus efectos en el mercado laboral. Aunque el Gobierno lo presenta como un gran logro, datos de la AIReF revelan un aumento significativo en la proporción de trabajadores que cotizan por la base mínima, superando el 7%. Esto indica que cada vez más personas se encuentran atrapadas en un umbral salarial muy bajo, lo que plantea interrogantes sobre la salud económica del país. Mientras el primer decil de salarios ha visto incrementos reales, la mayoría de las categorías salariales apenas han crecido. Este fenómeno sugiere que estamos ante una compresión salarial, donde los salarios más bajos están presionando hacia arriba la estructura salarial sin provocar un crecimiento real en el resto. Además, el aumento del SMI ha coincidido con la reducción de afiliados, lo que sugiere que, en algunos casos, se están creando menos empleos. La cuestión central ahora no es solo si se deben elevar los salarios, sino por qué la mejora salarial depende tanto de medidas gubernamentales. Un país dinámico debería aspirar a que más trabajadores superen la barrera del SMI gracias a la productividad y la inversión, no a la intervención del Estado. Este contexto presenta reflexiones importantes sobre el verdadero impacto del SMI en el panorama laboral español. #SalarioMínimo #Economía #Trabajo #España #AIReF Fuente: ABC
Ver más en News Today